Las remesas enviadas a República Dominicana entre enero y abril de 2026 alcanzaron USD 4,079.9 millones, según informó el Banco Central de la República Dominicana (BCRD).
Esta cifra representa un aumento del 4.1 % en comparación con el mismo periodo del año anterior. Solo en abril, los flujos de remesas sumaron USD 1,060.2 millones, monto superior en USD 105.7 millones respecto a abril de 2025, lo que equivale a un crecimiento interanual del 11.1 %, cifra que supera el 3.5 % de incremento observado en marzo de 2026.
Este resultado se produce pese al entorno internacional complejo, marcado principalmente por los conflictos en Medio Oriente. Estas tensiones han provocado un encarecimiento de los precios del petróleo y sus derivados, lo que genera presiones inflacionarias y reduce el ingreso disponible en los hogares.
A pesar de estas circunstancias, el flujo de remesas hacia República Dominicana ha mantenido su tendencia positiva durante el primer cuatrimestre del año.
La principal fuente de remesas continúa siendo Estados Unidos, desde donde provino el 82.5 % de los flujos formales recibidos en abril, lo que equivale a USD 797.3 millones. Según el BCRD, este repunte puede relacionarse con el buen desempeño del sector servicios en la economía estadounidense, donde trabaja una parte considerable de la diáspora dominicana.
El índice de gestores de compras (PMI) no manufacturero del Instituto de Gerencia y Abastecimiento (ISM) se ubicó en 53.6 puntos en abril, lo que indica una fase de expansión para ese sector.
En cuanto a la situación laboral en Estados Unidos, la tasa de desempleo se situó en 4.3 % durante abril, manteniéndose en el mismo nivel que el mes anterior. Sin embargo, la creación de empleos experimentó una ralentización, ya que solo se sumaron 115,000 nuevos puestos de trabajo en ese periodo.
Otros países emisores de remesas también aportaron montos significativos. España ocupó el segundo lugar como principal fuente, con USD 59.5 millones recibidos en abril, lo que representa un 6.2 % del total. Italia aportó el 1.2 %, mientras que Suiza y Haití contribuyeron con el 1.1 % cada uno. También se registró la llegada de remesas desde Francia, Canadá y Puerto Rico, aunque en proporciones menores.
En cuanto a la distribución interna de las remesas, el Distrito Nacional concentró el 50.9 % de los flujos recibidos en abril. Le siguieron las provincias de Santiago, con 10 %, y Santo Domingo, con 6.8 %. Esto significa que más de dos tercios de las remesas (67.7 %) se destinan a zonas metropolitanas, consolidando su relevancia para la economía urbana del país.
El ingreso de divisas por remesas ha tenido un impacto positivo en la estabilidad cambiaria. Al 30 de abril de 2026, el peso dominicano se apreció un 5.3 % frente al dólar estadounidense en comparación con diciembre de 2025. Además, estos mayores flujos de divisas han permitido mantener un nivel adecuado de reservas internacionales, que al cierre de abril alcanzaron los USD 15,888.9 millones. Este monto representa el 11.8 % del PIB nacional y equivale a una cobertura de 5.8 meses de importaciones, superando los umbrales recomendados por el Fondo Monetario Internacional.
Las perspectivas del BCRD para el resto de 2026 apuntan a una evolución positiva de los ingresos externos. Se proyecta que los ingresos por turismo superen los USD 11,500 millones y que las remesas cierren el año por encima de USD 12,200 millones. Las exportaciones totales se estiman en USD 16,900 millones, mientras que la inversión extranjera directa superaría los USD 5,000 millones. Sumando estos y otros servicios exportados, el país podría cerrar el año con ingresos de divisas superiores a USD 48,900 millones.
El Banco Central de la República Dominicana mantiene su postura de monitorear el entorno económico internacional y aplicar las medidas que considere adecuadas para reducir los efectos de factores externos.
Fuente: Infobae