EE. UU. y República Dominicana firman acuerdo de cooperación sanitaria por US$60.8 millones

Estados Unidos y la República Dominicana sellaron un memorando de entendimiento (MOU) de cooperación en salud por cinco años y un monto total de US$60.8 millones, con el objetivo de fortalecer la lucha contra el VIH/SIDA, ampliar la vigilancia epidemiológica y avanzar hacia la autosuficiencia del sistema sanitario dominicano.

El acuerdo fue firmado por el ministro consejero en funciones de la Embajada de Estados Unidos, Prashant Hemady, y el ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, en un acto que ambas partes calificaron como «histórico».

Del monto total, Washington aportará US$46.7 millones y Santo Domingo contribuirá con US$14.1 millones, lo que equivale al 30% del compromiso financiero estadounidense. La República Dominicana asumirá esa cuota de manera gradual, en un esquema de coinversión diseñado para que el país caribeño sostenga por cuenta propia los programas una vez concluya el período del acuerdo.

Un modelo que se replica en la región y el mundo
El memorando no es un hecho aislado. Se inscribe en la Estrategia Global de Salud «America First» impulsada por la administración Trump, bajo la cual Estados Unidos ha firmado acuerdos bilaterales similares con más de una docena de países —principalmente en África subsahariana— por un total que supera los US$11,000 millones en compromisos, según reportes del Departamento de Estado. Países como Kenia, Nigeria, Malawi, Uganda y Etiopía ya suscribieron convenios de este tipo, y la semana pasada Panamá hizo lo propio con un acuerdo centrado en vigilancia epidemiológica y detección temprana de amenazas sanitarias.

La lógica detrás de estos memorandos es doble: proteger a la población estadounidense de amenazas infecciosas que puedan cruzar fronteras y, al mismo tiempo, impulsar la «soberanía sanitaria» de los países socios para que dejen de depender de la asistencia externa.

Qué contempla el acuerdo
Los fondos se destinarán a cinco áreas prioritarias:

  • Control de la epidemia de VIH/SIDA, en un país donde la OPS reportó en febrero que unas 79,000 personas viven con el virus, con 4,100 nuevas infecciones y cerca de 1,500 muertes anuales.
  • Prevención y respuesta a la resistencia antimicrobiana.
  • Vigilancia epidemiológica y fortalecimiento de los sistemas de información en salud.
  • Preparación ante brotes de enfermedades infecciosas.
  • Prevención y control de infecciones en el sistema hospitalario.


El acuerdo también prevé la ampliación de la capacidad de los laboratorios nacionales y la formación de personal sanitario, dos pilares que el Ministerio de Salud Pública ha señalado como críticos para la resiliencia del sistema.

Las voces del acuerdo
«Este memorando de entendimiento representa el compromiso duradero de los Estados Unidos con la salud y la prosperidad del pueblo dominicano y del pueblo estadounidense», expresó Hemady, quien subrayó que la coinversión busca construir «un sistema de salud dominicano más sólido y resiliente, que tendrá efectos sostenibles en la lucha contra las enfermedades infecciosas».

Atallah, por su parte, enmarcó el acuerdo en un cambio de paradigma: «Pasamos de reaccionar ante crisis a anticiparnos a ellas, y de gestionar emergencias a construir resiliencia estructural. Estamos consolidando capacidades permanentes que protegen vidas, fortalecen las instituciones y reducen vulnerabilidades estratégicas».

Contexto: un país con desafíos sanitarios vigentes
La firma llega en un momento en que la República Dominicana enfrenta presiones sanitarias en varios frentes. Además de la persistencia de la epidemia de VIH —que afecta de manera desproporcionada a hombres que tienen sexo con hombres, mujeres trans, trabajadoras sexuales, migrantes y personas privadas de libertad—, la OPS presentó a inicios de febrero su nueva Estrategia de Cooperación de País 2026-2031, que identifica cinco prioridades clave para el sistema de salud dominicano.

A eso se suma la caída en el financiamiento internacional para la compra de condones, un factor que especialistas advierten podría agravar la transmisión del VIH si no se compensa con inversión local.

En ese escenario, el compromiso dominicano de aportar US$14.1 millones y asumir progresivamente la sostenibilidad de los programas representa una señal política relevante, aunque queda por verse cómo se traducirá en partidas presupuestarias concretas.

Una alianza con trasfondo geopolítico
La firma del memorando de salud refuerza el mensaje de una relación estratégica que trasciende lo diplomático y se ancla en compromisos concretos.

«Este acuerdo es el resultado de la colaboración entre nuestros gobiernos», dijo Hemady. «Refleja nuestro compromiso mutuo de proteger los avances en salud en nuestra región compartida, fortalecer las instituciones locales y garantizar que el sistema de salud dominicano sea resiliente, ágil y sostenible».

Fuente: Acento

Comparte esta noticia