«Esperaba cámaras de seguridad en cada esquina, habitaciones de hotel con micrófonos ocultos, agentes armados cada tres metros, detectores de metales por todos lados. Lo que recibí (¡quién sabe, tal vez me están gastando una broma!) es nada. Ni una maldita seguridad. Ni en el transporte. Ni en el hotel. Ni en el evento … Cualquier agente iraní podría haber traído una ametralladora pesada y nadie se habría dado cuenta». Así reza una nota que Colle Allen había escrito para su familia antes de intentar asesinar al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
La balacera, que conmocionó al mundo, deja también algunas preguntas que queremos compartir contigo: ¿tan floja es la seguridad presidencial como la describe Allen? ¿Nadie de Inteligencia previó que podía suceder? ¿Tan mala puntería tienen los atacantes de Trump, que siempre (no es el primer atentado) fallan? Algunos han ido más allá: ¿fue una escena ficticia, montada, para mostrar otra vez que el presidente es indestructible? ¿Tiene la intención de apartar las miradas críticas sobre la, hasta ahora, muy fallida intercesión de Trump como solucionador de la guerra en Medio Oriente? ¿Qué tú opinas al respecto?