Un reciente informe de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) puso bajo la lupa el estado de las redes de transporte en el Cono Sur. El organismo advierte que la logística en Argentina requiere inversiones urgentes para no perder competitividad frente a sus pares regionales. La falta de modernización en caminos y redes ferroviarias eleva los costos de exportación de manera significativa.
Por esta razón, el reporte sugiere una reforma integral en la planificación de obras públicas de largo plazo. El país necesita cerrar brechas de inversión para facilitar el flujo de mercancías hacia los nodos portuarios.
Desafíos en el transporte y costos operativos
El informe técnico resalta que el costo del transporte terrestre representa una carga pesada para la logística en Argentina. Actualmente, los gastos logísticos pueden alcanzar hasta el 25% del valor final de los productos agroindustriales. Esto se debe, en gran medida, al deterioro de las rutas nacionales y la baja penetración del sistema ferroviario de carga. Además, la congestión en los accesos a las terminales del Gran Rosario genera demoras críticas para el sector exportador. Sin embargo, existen proyectos de participación público-privada que buscan revertir esta situación de forma gradual.
Las estadísticas indican que Argentina invierte menos del 2% de su PIB en infraestructura de transporte de manera sostenida. Para alcanzar estándares internacionales, la logística en Argentina necesitaría duplicar ese nivel de inversión durante la próxima década. Por consiguiente, la OCDE recomienda priorizar la digitalización de los procesos aduaneros para compensar las deficiencias físicas. La implementación de una «Ventanilla Única de Comercio Exterior» podría reducir los tiempos operativos en un 15%. Asimismo, la mejora en la conectividad de los pasos fronterizos con Chile resulta vital para el corredor bioceánico.
Impacto en la competitividad y proyecciones de crecimiento
La mejora de la infraestructura es el motor necesario para incrementar el volumen de las exportaciones no tradicionales. La logística en Argentina debe adaptarse a las exigencias de sostenibilidad y eficiencia que demanda el mercado europeo. En consecuencia, el desarrollo de nodos multimodales permitiría una distribución más equilibrada de la carga en todo el territorio. Por lo tanto, la integración de camiones de gran porte y trenes de alta capacidad es una prioridad técnica. El éxito de estas medidas garantizaría una mayor estabilidad en los precios de los bienes de consumo interno.
Las proyecciones del organismo sugieren que una logística eficiente aportaría un crecimiento adicional del 1% anual al PIB nacional. La transparencia en la licitación de obras de mantenimiento es clave para atraer financiamiento de organismos multilaterales de crédito. Además, la formación de capital humano especializado en gestión de cadenas de suministro potenciará la productividad del sector. En consecuencia, el país tiene la oportunidad de posicionarse como un referente de servicios logísticos en el Atlántico Sur. El mercado aguarda una hoja de ruta clara por parte de las autoridades para iniciar la transformación.
La resolución de estos problemas estructurales permitirá que los productos nacionales compitan en igualdad de condiciones en el exterior. Los líderes empresariales coinciden en que la infraestructura es el principal cuello de botella para el desarrollo industrial. Una red de transporte integrada y moderna reducirá la huella de carbono y mejorará la seguridad vial. Por esta razón, las recomendaciones de la OCDE sirven como base para una política de Estado que trascienda los gobiernos. La meta final es alcanzar un sistema logístico que soporte el crecimiento económico de los próximos veinte años.
Fuente: TodologisticaNEWS