La demanda de viajes aéreos a nivel global registró un incremento del 2,1% en marzo de 2026, según los últimos datos de la IATA. A pesar de este avance, el crecimiento se vio limitado por una caída drástica del 60,8% en el tráfico internacional de las aerolíneas de Oriente Medio.
El factor de ocupación global alcanzó el 83,6%, lo que representa una mejora de 3,1 puntos porcentuales respecto al año anterior. Fuera de la zona de conflicto, el mercado mostró una resiliencia notable con un crecimiento del 8%.
El mercado interno fue el principal motor del sector, con un aumento del 6,5% en la demanda y del 5,6% en la capacidad. En contraste, el tráfico internacional sufrió una leve disminución del 0,6% debido a las restricciones operativas y tensiones geopolíticas. Por un lado, las aerolíneas han logrado optimizar el uso de sus asientos ante una oferta de vuelos más ajustada. Por otro lado, la conectividad regional ha compensado parcialmente la debilidad de las rutas de larga distancia. En consecuencia, el sector mantiene una dinámica positiva de cara a la próxima temporada de verano.
Desafíos de suministro
Sin embargo, la industria enfrenta desafíos críticos relacionados con el suministro y el costo del queroseno. Willie Walsh, director general de la IATA, advirtió que la alta dependencia de los suministros del Golfo podría generar escasez en Europa y Asia. Asimismo, el precio extraordinariamente alto del combustible ya se está reflejando en el valor de los billetes. Aunque esto no ha frenado las reservas actuales, existe incertidumbre sobre cuándo impactará en el comportamiento de los pasajeros. Por lo tanto, la estabilidad energética es fundamental para sostener la recuperación del transporte aéreo.
La demanda de viajes aéreos pondrá a prueba la capacidad de adaptación de las compañías en los próximos meses. Las aerolíneas solicitan a los reguladores mayor flexibilidad en la asignación de franjas horarias ante las restricciones del espacio aéreo. El objetivo es minimizar las interrupciones y garantizar la operatividad en un entorno de alta volatilidad. Si se logra estabilizar la oferta de combustible, el verano se perfila como un periodo de gran movimiento turístico. La resiliencia del pasajero sigue siendo el pilar que sostiene las proyecciones de crecimiento para este 2026.
Fuente: TodologisticaNEWS