Mientras Donald Trump habla de competir con China, los gigantes empresariales que viajaron con él a Beijing muestran otra realidad: la economía estadounidense sigue profundamente conectada al mercado chino.
Inteligencia artificial, chips, autos eléctricos, finanzas, pagos digitales y aviación: detrás de la disputa geopolítica, las grandes corporaciones de EEUU siguen necesitando fabricar, vender e invertir en China.
Desde Elon Musk y Tesla hasta Apple, Nvidia, Boeing, BlackRock, Visa y Mastercard, todos enfrentan el mismo dilema: competir con Beijing… sin poder desconectarse realmente de él.
Todos hablan de “desacoplamiento”. Pero detrás de los discursos, casi todos siguen negociando con China.
Fuente: AlmaplusTV