Un jurado de Los Ángeles determinó que Meta y YouTube son responsables de haber perjudicado a una joven mediante el diseño adictivo de sus plataformas de redes sociales y ordenó a las empresas pagar tres millones de dólares por daños.
Este veredicto histórico podría redefinir la forma en que el sector tecnológico afronta la responsabilidad legal por la salud mental de sus usuarios jóvenes.
Planteado por el fiscal general del Estado, Raul Torrez, en 2023, el caso ha tardado tres años en llegar a término.
Durante este tiempo, otros 40 abogados de diversos Estados han interpuesto demandas contra la propietaria de Facebook e Instagram por “atrapar a los niños”, puesto que sus redes contribuyen a los problemas de salud mental de los menores al generarles una gran adicción: más allá de su contenido, por cómo están diseñadas per se.
Tras la sentencia, Torrez ha afirmado en un comunicado que esta es “una victoria histórica para todos los niños y todas las familias que han pagado el precio de la decisión de Meta de anteponer los beneficios a la seguridad de los menores”: “Los directivos de Meta sabían que sus productos perjudicaban a los niños, hicieron caso omiso de las advertencias de sus propios empleados y mintieron al público sobre lo que sabían. Hoy, el jurado se ha sumado a las familias, los educadores y los expertos en seguridad infantil para decir basta”.
Fuente: El Nuevo Diario