Finalmente, el plantel de Inter Miami vivió una jornada particular en Washington, Estados Unidos. Con Lionel Messi a la cabeza, el equipo campeón de la Major League Soccer (MLS) llegó a la Casa Blanca, invitado para celebrar la consagración junto al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
El encuentro arrancó a las 16.30 de Washington (18.30 de Argentina) y responde a una tradición muy arraigada en el deporte estadounidense: los campeones de las principales ligas visitan la residencia presidencial para recibir un reconocimiento institucional.
El equipo entró al salón sin el astro en la fila. Sí lo hicieron, por ejemplo, Rodrigo De Paul, Luis Suárez y el entrenador Javier Mascherano. Tras unos minutos, Messi entró junto a Donald Trump.
Fue el mandatario quien se ubicó al centro y dio un extenso discurso en el que mencionó al club y a sus figuras, principalmente a Leo. También se tomó un momento para felicitar a Mascherano.
La previa estuvo marcada por la incógnita sobre si Messi sería parte de la comitiva. Su presencia no fue confirmada hasta el último momento. Este fue el primer encuentro entre el capitán de la selección argentina y Trump.
Para el mandatario estadounidense esta es una postal de peso en un momento de fuerte exposición internacional, en la antesala del Mundial que organizarán Estados Unidos, Canadá y México y en medio de un escenario político global complejo.
Messi ya había sido convocado a la Casa Blanca anteriormente, aunque en ese caso por el entonces presidente Joe Biden. A comienzos del año pasado se lo había invitado para entregarle la Medalla Presidencial de la Libertad, el mayor honor civil del país, pero el rosarino no pudo asistir a la ceremonia.
Los argentinos son mayoría
Junto a Messi, otros argentinos conforman el plantel del Inter Miami como Rocco Ríos Novo, Gonzalo Luján, Facundo Mura, Rodrigo De Paul, David Ayala, el cordobés Tadeo Allende y Mateo Silvetti, además del entrenador Javier Mascherano, hoy al frente del equipo.
Fuente: La Voz