Los mercados energéticos internacionales se encuentran en alerta después de los ataques lanzados por Estados Unidos y Israel contra Irán, ya que analistas advierten que el precio del petróleo podría subir hasta los 100 dólares por barril si el conflicto se intensifica o afecta el suministro mundial de crudo.
Expertos del sector energético señalan que el temor principal de los mercados es una interrupción en la producción o en las rutas de transporte del petróleo en Medio Oriente. Irán es uno de los principales productores del mundo y cualquier afectación a su capacidad de exportación podría reducir la oferta global y empujar los precios al alza.
Otra preocupación clave es el posible bloqueo del estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica por donde circula cerca del 20 % del petróleo que se comercializa en el mundo. Si esta ruta se viera interrumpida por el conflicto, el impacto en el suministro energético podría provocar un fuerte aumento en los precios del crudo.
Antes de los ataques, el barril de referencia Brent cerró cerca de 72 dólares, pero analistas advierten que una escalada militar prolongada podría provocar un salto abrupto en las cotizaciones cuando abran los mercados internacionales.
Los expertos también advierten que un alza significativa del petróleo podría presionar la inflación mundial, aumentar los costos del transporte y afectar la economía global, especialmente si el conflicto en Medio Oriente se prolonga o involucra a más países.
Fuente: Panorama