El presidente de la República, Luis Abinader, afirmó que el caso de presuntas irregularidades en el Seguro Nacional de Salud (Senasa) es una prueba de que en su gobierno «no existen intocables». Aseguró que los responsables de las presuntas irregularidades «tendrán que devolver hasta el último peso de lo robado».
Durante su discurso de rendición de cuentas ante la Asamblea Nacional, el mandatario reiteró que cualquier funcionario que incurra en actos de corrupción será sometido a la justicia y obligado a devolver los recursos públicos.
«En este gobierno no existen protegidos. Nadie está por encima de la ley, y cuando han surgido pruebas, incluso en instituciones tan sensibles como Senasa, la respuesta ha sido una sola: enviarlo al Ministerio Público para que investigue, actúe y se asuman las consecuencias. Sin interferencias. Sin presiones. Sin encubrimientos», expresó.
El jefe de Estado informó, además, que el Gobierno se ha constituido en actor civil en el caso de Senasa y advirtió que los responsables no solo enfrentarán procesos judiciales, sino que deberán resarcir al Estado.
«En los casos de corrupción, como el de Senasa, los culpables tendrán encima todo el peso de la ley ¡y tendrán que devolver hasta el último peso de lo robado!», enfatizó, tras indicar que instruyó al equipo de recuperación del patrimonio público a no «descansar hasta conseguirlo».
Santiago Hazim, exdirector del Senasa, y otros seis están implicados en la presunta corrupción administrativa en esa institución.
Todos cumplen 18 meses de prisión preventiva por el alegado fraude a la ARS estatal, estimado por el Ministerio Público en más de 15,900 millones de pesos.
«Tengo amigos, pero no cómplices»
Abinader reiteró que ningún funcionario que se equivoque con el dinero público permanecerá en el cargo y que su gobierno no retrocederá frente a la corrupción.
«Tengo amigos, pero no cómplices», expresó al enfatizar que «este gobierno no negocia ni se rinde frente a la corrupción, cueste lo que cueste». «Ese es mi compromiso incondicional con mi país, con mi padre y con Dios».
En el momento en que recordó a su difunto padre (el político José Rafael), Abinader cerró los ojos y se notó brevemente compungido. También su esposa, Raquel Arbaje, quien lo aplaudía de pie en el público.
Reformas
El mandatario señaló que ha impulsado cambios profundos para garantizar que el sistema de justicia tenga capacidad real de investigar, juzgar y sancionar delitos sin privilegios ni excepciones.
En ese sentido, defendió las recientes reformas al Código Penal y al Código Procesal Penal, señalando que el país dejó atrás una legislación del siglo XIX que limitaba la capacidad del Estado para enfrentar delitos complejos.
Sostuvo que las modificaciones buscan eliminar trabas procesales, fortalecer la protección a las víctimas y evitar que el paso del tiempo se convierta en un aliado de la impunidad.
Asimismo, resaltó la creación del Ministerio de Justicia como un paso para ordenar el sistema institucional y permitir que el Ministerio Público se concentre plenamente en la persecución del delito, respetando la separación de poderes.
«La justicia debe ser un límite del poder»
El mandatario afirmó que la lucha contra la corrupción es «la columna vertebral» de su gestión y recordó que al asumir el poder prometió que no habría impunidad ni para el pasado ni para el futuro.
Indicó que los avances institucionales han sido reconocidos por organismos internacionales. Citó el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional, donde —según dijo— el país pasó de la posición 136 en 2020 a la 99 en 2025.
Fuente: Diario Libre