¿Se va Elon Musk del gobierno de Donald Trump? ¿Deja la motosierra? El presidente de los Estados Unidos le ha dicho a su círculo íntimo, incluidos los miembros de su gabinete, que el hombre más rico del mundo y una estrella omnipresente en la Casa Blanca encargado de los recortes en el Estado, se retirará en las próximas semanas de su controvertido rol, afirma la prensa estadounidense.
La novedad vio la luz justo el día en que se conoció que las ventas de Tesla –la empresa de autos eléctricos de Musk—habían caído un 13 % en el primer trimestre del año, justo cuando asumió Trump y el magnate comenzó a tener injerencia vital en la Casa Blanca con recortes de miles de empleos públicos, congelamiento de fondos a ONGs y cierres de agencias de ayuda humanitaria como USAID.
Los pies en política, un mal paso
Algunos analistas afirman que la caída se da por algunos factores que son una mayor competencia en el mercado de los eléctricos, pero también por un rechazo a las políticas conservadores y alineamiento total de Musk con Trump.
En las últimas semanas muchos estadounidenses han comenzado a vender sus Tesla, que era un auto preferido por los liberales o prefirieron comprar otra marca. También hubo ataques a concesionarias.
Pero la posible salida de Musk también sucede luego de otro fuerte golpe, esta vez político, que sufrió el magnate el martes: un juez conservador en Wisconsin, al que Musk había apoyado abiertamente y contribuido con millones de dólares, resultó derrotado en las urnas por 10 puntos en una elección para la Corte Suprema del estado. Los demócratas habían apoyado a una candidata liberal y planteado esta elección como un referéndum contra Musk y sus políticas de recortes.
El presidente sigue satisfecho con Musk y su iniciativa del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), pero ambos han decidido en los últimos días que pronto será el momento de que Musk regrese a sus negocios y asuma un papel de más bajo perfil más bien de apoyo externo, según tres personas cercanas a Trump revelaron a Político y otros medios.
Un lastre político
La inminente retirada de Musk se produce en un momento en que algunos miembros de la administración Trump y muchos aliados fuera de la Casa Blanca cuestionan su imprevisibilidad y ven cada vez más al multimillonario como un lastre político, una señal que ya se vio en la elección de Wisconsin.
También representa un cambio drástico en la relación entre Trump y Musk desde hace un mes, cuando los funcionarios de la Casa Blanca y sus aliados decían que Musk estaba “aquí para quedarse”.
Un alto funcionario de la administración dijo que es probable que Musk mantenga un papel informal como asesor y continúe siendo una figura más bien ocasional en la Casa Blanca. Otro advirtió que cualquiera que piense que Musk va a desaparecer por completo de la órbita de Trump se está «engañando a sí mismo».
Es probable que la transición, dijeron las fuentes, corresponda al final del tiempo de Musk como «empleado especial del gobierno», un estatus especial que lo exime temporalmente de algunas reglas de ética y conflicto de intereses. Se espera que ese período de 130 días expire a fines de mayo o principios de junio.
Los defensores de Musk dentro de la administración creen que es el momento adecuado para una transición, dada su opinión de que no hay mucho más que pueda recortar de las agencias gubernamentales.
Una bolsa de sorpresas
Pero muchos otros dicen que es una fuerza impredecible e inmanejable que ha tenido problemas para comunicar sus planes con los secretarios del gabinete y a través de la cadena de mando de la Casa Blanca dirigida por la jefa de gabinete Susie Wiles, con comentarios inesperados y fuera de lugar en X, su plataforma de redes sociales.
Trump ya había comenzado a suavizar el camino de deslizamiento desde más de una semana antes de las elecciones, incluso en una reunión de gabinete del 24 de marzo en la que les dijo a los asistentes que Musk haría la transición fuera de la administración, según una de las fuentes. Un alto funcionario de la administración confirmó que Trump discutió la transición de Musk en la reunión.
Si embargo, luego elogió al empresario en público. «Elon, quiero agradecerte, sé que has pasado por mucho», dijo Trump, mencionando las amenazas de muerte y la oleada de vandalismo dirigido a los autos construidos por Tesla antes de llamarlo «un patriota» y «un amigo mío».
El lunes por la noche, Trump dijo a los periodistas que «en algún momento Elon va a querer volver a su empresa», y agregó: «Él quiere. Lo mantendría todo el tiempo que pudiera».
Fuente: Clarín