El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha afirmado durante años que su relación con Jesús es el eje que ordena su vida personal, familiar y pública.
En entrevistas recientes con el pastor Greg Laurie, Rubio ha dejado claro que su fe no es un aspecto privado o decorativo, sino la base desde la cual entiende el propósito, el ejercicio del poder y el futuro de la nación.
Rubio suele vincular su visión de los valores que sostienen a la sociedad con la enseñanza bíblica sobre el matrimonio y la familia, los cuales considera un reflejo directo del amor de Dios.
“Si miras la Biblia, cuando describe el amor de Dios por su pueblo, siempre se habla en términos matrimoniales… el novio… eso muestra la importancia que el matrimonio tiene para Dios”, explicó. Para él, el matrimonio es “una unión sacramental que refleja verdaderamente el amor de Dios por las personas”, y fortalecer los hogares es un componente inseparable de cualquier proyecto político responsable.
Su manera de hablar de Jesús quedó especialmente en evidencia durante el memorial de Charlie Kirk, donde presentó el mensaje del evangelio sin notas, algo que impactó al propio Greg Laurie. En esa ocasión, Rubio proclamó que Dios “nos creó para vivir con Él en la eternidad, pero el pecado entró en el mundo”. Explicó que Dios tomó forma de hombre, murió como hombre y que “al tercer día se levantó como ningún hombre mortal”. Añadió que Jesús resucitado comió con sus discípulos, ascendió al cielo y “prometió que volvería. Y lo hará”.
Tanto en campaña como en debates públicos, Rubio no ha dudado en confesar su fe de manera abierta, incluso ante audiencias seculares. En lowa, cuando una revista lo presentó irónicamente como un “salvador”, respondió con firmeza: “Solo hay un Salvador y no soy yo. Es Cristo, quien descendió y murió por nuestros pecados”. En otra ocasión, al ser cuestionado por un ateo sobre por qué hablaba tanto de Dios, afirmó que todos tienen derecho a creer o no creer, pero dejó claro que su fe es parte esencial de quién es y de cómo entiende su responsabilidad pública.
Fuente: AeroMundo_GGómez