Se firmó el acuerdo comercial entre la Argentina y Estados Unidos

A casi tres meses del anuncio del acuerdo marco de comercio e inversiones entre Estados Unidos y la Argentina, el Gobierno concretó este jueves una de sus mayores apuestas en la alianza estratégica con la administración de Donald Trump al rubricar en Washington la versión final de ese amplio pacto, que ahora pasará a un nuevo proceso para su entrada en vigor.

Luego de una reunión en la sede de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), a cargo de Jamieson Greer, el funcionario norteamericano firmó junto al canciller Pablo Quirno el acuerdo de comercio recíproco, que busca promover un crecimiento de largo plazo que “expanda las oportunidades para ambas naciones”. Se espera la publicación del documento para conocer los detalles y el alcance del convenio.

“Acabamos de salir de la firma del acuerdo de comercio e inversión recíproco entre la Argentina y Estados Unidos. Felicitaciones a nuestro equipo y gracias al equipo del USTR por construir juntos este gran acuerdo. La Argentina será próspera», anunció Quirno en su cuenta de X.

Lo acompañaron el embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford; el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Luis Kreckler, jefe negociador del acuerdo; el subsecretario de Mercados Agroalimentarios, Agustín Tejeda, y el jefe de Misión Adjunto de la legación diplomática, Juan Cortelletti.

El anuncio marca un hito para la gestión libertaria de Javier Milei, que durante varios meses negoció los términos del acuerdo con Estados Unidos, su principal aliado internacional.

El acuerdo abarca aspectos como aranceles, eliminación de barreras no arancelarias, propiedad intelectual, minerales críticos, acceso a los mercados agrícolas y regulaciones para bienes tecnológicos, entre varios puntos.

Resta que tras la suscripción del pacto este jueves, el USTR -la agencia norteamericana responsable de desarrollar y supervisar la política comercial internacional- publique el documento que detalla sus alcances, sector por sector.

El acuerdo también forma parte de una gran apuesta de Trump por Milei, a quien considera un aliado estratégico trascendental de Washington en América Latina, después de que Estados Unidos le brindara a la Argentina un auxilio financiero de 20.000 millones de dólares, entre otras medidas de apoyo para apuntalar al gobierno antes de las elecciones legislativas del 26 de octubre.

El anuncio, por el que había fuertes expectativas en el Gobierno luego de meses de negociaciones, también supone una victoria política para Milei, quien se posicionó como uno de los líderes más cercanos de Trump en el ámbito internacional.

Durante la negociaciones hubo varios funcionarios argentinos involucrados, entre ellos de la Cancillería, del Ministerio de Economía, de la embajada argentina en Washington y del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado.

Aunque en un primer momento se había apostado a que la firma final del acuerdo comercial entre la Argentina y Estados Unidos fuera entre Trump y Milei, fuentes al tanto de las negociaciones consultadas por LA NACION no habían descartado que finalmente fuera otro el funcionario argentino que pusiera la rúbrica final. La relación entre ambas administraciones atraviesa un momento de solidez, apalancada por la sintonía personal entre ambos presidentes.

En los últimos días, Greer también había sido el funcionario norteamericano encargado de sellar los primeros pactos comerciales con países de la región: El Salvador, el 29 de enero, y Guatemala, un día después. Luego, el USTR publicó en su sitio los extensos documentos con el contenido de los acuerdos, sector por sector.

“La Argentina y Estados Unidos firmaron un acuerdo comercial histórico. Ambas naciones, juntas como verdaderos socios, serán más seguras, fuertes y prósperas. MAAGA”, escribió en su cuenta de X el embajador norteamericano, Peter Lamelas.

Según la Casa Blanca, el acuerdo con la Argentina busca “una asociación económica más sólida y equilibrada” e “impulsar el crecimiento a largo plazo, ampliar las oportunidades y crear un entorno transparente y basado en normas para el comercio y la innovación”.

El acuerdo involucra los aranceles mutuos -“los países abrirán sus mercados recíprocamente para productos claves”, señala- e indica que la Argentina otorgará “acceso preferencial a los mercados de exportación de bienes de ciudadanos estadounidenses, incluidos ciertos medicamentos, productos químicos, maquinaria, productos de tecnologías de la información, dispositivos médicos, vehículos automotores y una amplia gama de productos agrícolas”.

Estados Unidos, por su parte, se compromete a eliminar los aranceles recíprocos sobre “ciertos recursos naturales no disponibles y artículos no patentados para uso en aplicaciones farmacéuticas”.

Además de vehículos, alimentos y medicamentos, el país abre su mercado al ganado bovino vivo estadounidense, productos avícolas y quesos.

Según explicaron funcionarios al tanto de las negociaciones, hay temas que ahora podrían requerir reformas de leyes, otros que necesitarán la ratificación de tratados internacionales que deberían pasar por el Congreso, y otros de corte administrativo que se podrían hacer desde el Poder Ejecutivo. En noviembre pasado, en el Gobierno habían señalado que tendrían “muchísima tarea en términos de la implementación” del acuerdo y que deberían trabajar en la explicación de sus alcances.

Mediante el acuerdo comercial, la Argentina y Estados Unidos también se comprometieron a cooperar para facilitar la “inversión y el comercio de minerales críticos”, recursos que el gobierno de Trump ha buscado también en otros países, en el marco de su disputa geopolítica con China.

En ese sentido, Quirno firmó el miércoles en Washington junto al subsecretario de Estado norteamericano, Christopher Landau, un “instrumento marco para el fortalecimiento del suministro en minería y procesamiento” de esos materiales, cruciales para distintos sectores estratégicos.

La rúbrica se concretó en una cumbre global de minerales críticos convocada por el Departamento de Estado que lidera Marco Rubio, de la que participaron 54 países y la Comisión Europea. Además de la Argentina, otros 10 países firmaron acuerdos o memorandos de entendimiento bilaterales.

“Estados Unidos está invirtiendo, quiere comprar y ayudar a desarrollar cadenas de suministro de minerales críticos, y la Argentina puede ser nuestro proveedor y socio comercial preferido“, señaló en su cuenta de X el embajador norteamericano en el país, Peter Lamelas.

Fuente: La Nación

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