Un niño de 12 años murió en Bolivia debido a la falta de atención médica de urgencia provocada por los bloqueos de carreteras. Con este caso, ascienden a cuatro las muertes vinculadas a situaciones similares, según comunicó el Ministerio de Salud.
El organismo lamentó “el fallecimiento de un niño de 12 años, debido a los bloqueos que no permitieron el paso de la ambulancia en la que era trasladado de emergencia” desde un hospital en Llallagua (norte del departamento andino de Potosí) hacia la capital homónima. Ante las obstrucciones, “el vehículo tuvo que dirigirse hacia Oruro» y “el menor falleció en el trayecto” a esa ciudad andina.
El Ministerio expresó sus condolencias a la familia y subrayó “que la vida está por encima de todo conflicto”. Además, solicitó: “Instamos a permitir el paso de ambulancias y clamamos por un corredor humanitario que garantice la atención médica oportuna para todos”.
Según la radio Pío XII, el niño residía en el municipio de Pocoata (norte de Potosí) y llegó el miércoles por la noche al hospital de Llallagua con diagnóstico de “trauma abdominal grave”, que requería intervención quirúrgica y cuidados intensivos.
La muerte del menor se suma a otras tres, incluida la de una ciudadana de Belice, que tampoco recibió atención médica a tiempo a causa de los bloqueos iniciados hace 16 días por sindicatos de campesinos aimaras en el altiplano.
La Paz, sede de los poderes Ejecutivo y Legislativo, es el epicentro de las protestas, encabezadas por sindicatos campesinos, la Central Obrera Boliviana (COB) y seguidores del ex mandatario Evo Morales (2006-2019), quienes piden la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
En días recientes, los bloqueos se expandieron a Oruro, Cochabamba, Santa Cruz, Potosí y Chuquisaca. Esta situación ha causado escasez de alimentos, combustible y suministros médicos, incluido oxígeno medicinal, especialmente en La Paz y la ciudad vecina de El Alto.
La Cámara Nacional de Industrias (CNI) anunció que las pérdidas para el sector industrial superan los 600 millones de dólares, afectando también la programación de eventos culturales y deportivos.
El Gobierno, la Defensoría del Pueblo y la Iglesia Católica reiteraron pedidos a los manifestantes para que garanticen “corredores humanitarios” destinados al paso de ambulancias, alimentos, combustible y oxígeno medicinal.
Fuente: Infobae