El papa León XIV fue diagnosticado con adenocarcinoma pulmonar este martes 13 de octubre, tras una intervención en el hospital Gemelli de Roma. El análisis de tejido durante la operación confirmó la sospecha que los médicos habían identificado mediante estudios previos, informó la Santa Sede.
La noticia marca el primer problema grave de salud divulgado durante sus 17 meses de pontificado y concentra la atención sobre su recuperación.
Para los católicos hispanos en Estados Unidos, el diagnóstico también toca a un pontífice estadounidense cuya trayectoria religiosa está estrechamente vinculada con Perú.
Qué le extirparon al papa durante la cirugía
Los cirujanos retiraron el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica asistida por video, con el objetivo de eliminar el tejido afectado.
La intervención duró aproximadamente 90 minutos; la permanencia total en el quirófano fue cercana a tres horas, precisó el comunicado médico.
El equipo estuvo encabezado por Stefano Margaritora, responsable de cirugía torácica del Gemelli, acompañado por especialistas del hospital.
La Santa Sede informó que el procedimiento terminó sin complicaciones y que León XIV despertó con normalidad antes de regresar a su habitación.
Adenocarcinoma pulmonar: qué significa el diagnóstico
El adenocarcinoma pertenece al grupo de cánceres de pulmón de células no pequeñas, según el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos.
Conocer el tipo de tumor permite orientar la atención, pero el tratamiento también depende de su tamaño, extensión y características específicas.
Los médicos utilizan la estadificación para determinar si la enfermedad permanece localizada o se ha extendido a ganglios u otras partes del cuerpo.
Por eso, confirmar un adenocarcinoma no basta para establecer un pronóstico individual ni para decidir si una persona necesitará tratamientos adicionales.
Qué falta por saber sobre la salud de León XIV
El boletín confirma el diagnóstico y el resultado inmediato de la cirugía, pero no establece públicamente la etapa definitiva del cáncer.
Tampoco presenta un plan de tratamiento posterior; según AP, las decisiones sobre posibles terapias siguen pendientes de nuevos resultados.
La evaluación de los ganglios es relevante para determinar si existe extensión de la enfermedad y orientar los siguientes pasos médicos.
Una intervención sin complicaciones constituye una noticia favorable sobre el procedimiento, aunque todavía no permite afirmar que el pontífice esté curado.
Hospitalización y audiencias: cómo cambia su agenda
Antes de la operación, el Vaticano había previsto alrededor de una semana de hospitalización para acompañar la recuperación del pontífice.
Las audiencias quedaron canceladas hasta el 20 de octubre, lo que modifica temporalmente sus encuentros públicos y compromisos institucionales.
El seguimiento posoperatorio permitirá valorar su evolución y establecer cuándo podrá retomar actividades, sin convertir el calendario previsto en una garantía médica.
Los próximos comunicados serán claves para distinguir avances confirmados de expectativas sobre su recuperación y el alcance del diagnóstico.
Fuente: EFE Elfinanciero