El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, anunció que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) se adentrarán en el sur de Siria para establecer una «zona de seguridad» adicional, expandiendo así la actual zona de amortiguación entre ambos países.
Esta medida, aprobada por el Primer Ministro Benjamín Netanyahu y el Gabinete, busca proteger los asentamientos israelíes en los Altos del Golán, incluyendo comunidades judías y drusas, asegurando que no estén expuestos a amenazas desde el territorio sirio.
Las FDI están instruidas para eliminar «armas estratégicas pesadas e infraestructura terrorista» en la nueva zona de seguridad, abarcando áreas más allá de la zona de amortiguación existente.
Esto incluye la destrucción de misiles tierra-aire, sistemas de defensa aérea, misiles tierra-tierra, misiles de crucero, cohetes de largo alcance y misiles costa-mar para evitar que caigan en manos de fuerzas hostiles.
Además, las fuerzas israelíes deben prevenir la renovación de rutas de contrabando de armas desde Irán hacia el Líbano a través de Siria, coordinando con la comunidad drusa y otras comunidades locales en el sur de Siria.
Estos movimientos de las FDI ocurren en un contexto de cambios significativos en Siria, tras la renuncia y salida de Bashar al Assad del país.
La oposición armada ha tomado el control de Damasco, intensificando la inestabilidad regional. En respuesta, el Primer Ministro sirio, Mohammad Ghazi al Yalali, expresó su disposición a entregar el poder de manera pacífica.
La intervención de Israel en Siria también coincide con la ofensiva liderada por Hayat Tahrir al Sham, marcando la mayor escalada de la guerra civil en Siria desde 2019.