La influencer Aída Cortés se fotografió semidesnuda en una capilla cubriéndose apenas con un velo, como si estuviera asemejándose con la Virgen María. En sus redes sociales justificó las fotografías con mensajes relacionados con el empoderamiento femenino.
La insólita sesión de fotos tuvo lugar en la Capilla de Santa Ana, Guarne, Antioquía, Colombia. ¿Crees que es una buena forma de conseguir visibilizar la frágil situación de las mujeres en el mundo o, todo lo contrario, es una herejía y una deshonra?