En un intento de último minuto por frenar un conflicto de proporciones devastadoras, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, solicitó formalmente al presidente Donald Trump extender por dos semanas el plazo para alcanzar un acuerdo de alto el fuego.
Sharif, quien actúa como mediador clave entre ambas potencias, también instó a las autoridades iraníes a reabrir el Estrecho de Ormuz durante el mismo periodo como un «gesto de buena voluntad» que permhita dar continuidad a la vía diplomática.
A través de un mensaje en la red social X (anteriormente Twitter), el premier pakistaní afirmó que los esfuerzos para una solución pacífica avanzan con potencial para lograr resultados sustantivos. Por su parte, la Casa Blanca informó que el presidente Trump está «al corriente» de la propuesta y que dará una respuesta próximamente.
Este pedido de tregua llega apenas horas antes de que venza el ultimátum estadounidense, fijado para las 20. de Washington, tras el cual Trump amenazó con ataques que podrían eliminar a una «civilización entera».
Amenazas cruzadas y crisis energética
La tensión alcanzó niveles críticos luego de que la Guardia Revolucionaria de Irán replicara las advertencias de la Casa Blanca.
El régimen iraní aseguró que, de cruzarse sus «líneas rojas», responderá atacando infraestructura que privará a Estados Unidos y sus aliados del petróleo y gas de la región «durante muchos años». Es importante recordar que por el Estrecho de Ormuz circula el 20% del crudo mundial.
En el plano interno, el régimen iraní instó a jóvenes, estudiantes y atletas a formar cadenas humanas alrededor de centrales eléctricas para actuar como escudos ante posibles bombardeos.
Los términos de la negociación
A pesar de la retórica agresiva, se discute un posible acuerdo en dos fases:
Fase 1: un alto el fuego de 45 días para negociar el fin permanente de las hostilidades, que incluiría pasos parciales de Irán respecto al uranio enriquecido y la apertura del Estrecho.
Fase 2: un acuerdo definitivo para terminar la guerra con garantías de que Estados Unidos no reanudará los ataques.
Sin embargo, el panorama es incierto. Mientras funcionarios israelíes sugieren que las conversaciones avanzan, fuentes iraníes indicaron a The New York Times que ya no mantienen diálogos indirectos con el gobierno de Trump, aunque dejan la puerta abierta a Pakistán como conducto.
Hostilidades en curso
Mientras la diplomacia busca tiempo, los ataques no cesan. Estados Unidos lanzó este martes más de 90 ataques contra la isla de Kharg, un centro de exportación petrolera iraní, calificándolos como «reataques» para asegurar daños en objetivos previamente alcanzados. Al mismo tiempo, Israel continuó con el bombardeo de puentes en la región, manteniendo la presión militar mientras el mundo espera la respuesta de Trump a la solicitud de Pakistán.
Fuente: La Voz