Ya entró en vigor en Estados Unidos el impuesto del 1% a las remesas en efectivo, giros postales y cheques, establecido mediante la ley One Big Beautiful Bill, la cual impacta a los envíos de migrantes y libera a los realizados por los ciudadanos de ese país.
El impuesto entró en operación el pasado 1 de este mes y deja libre las transferencias digitales o bancarias, y según reportes internacionales crea una gran controversia, porque muchos migrantes carecen de cuentas bancarias en Estados Unidos.
Se ven afectados migrantes de India, Filipinas, China y América Latina y el Caribe, incluyendo a República Dominicana.
Algunos datos importantes que hay que saber:
- La ley “contempla excepciones para ciudadanos y nacionales de Estados Unidos”. Y, en esos casos, el impuesto no se aplicará si las remesas se realizan mediante un “proveedor calificado de transferencias de remesas”, que ha suscrito un acuerdo con el Departamento del Tesoro para verificar el estatus del remitente.
- El impuesto deberá ser cobrado a quien envía por el proveedor del servicio de remesas, quien será responsable de remitir el monto recaudado al Departamento del Tesoro de forma trimestral. Si el impuesto no sea recaudado en el momento del envío, el proveedor será considerado responsable secundario del pago.
- También establece un crédito fiscal para ciudadanos y nacionales de Estados Unidos, equivalente al monto del impuesto pagado por concepto de remesas durante el año fiscal y para reclamar ese crédito los contribuyentes deberán presentar su número de seguro social y demostrar que el impuesto fue pagado.
- Además, los proveedores de remesas estarán obligados a presentar reportes periódicos al Servicio de Impuestos Internos (IRS) con información detallada sobre las transferencias realizadas, los impuestos cobrados y los remitentes que hayan declarado intención de reclamar el crédito fiscal.
Fuente: Listin Diario