El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a lanzar un ultimátum contra Irán para alcanzar un acuerdo o reabrir completamente el Estrecho de Ormuz.
“Recuerden cuando le di a Irán diez días para hacer un acuerdo o abrir el Estrecho de Ormuz. El tiempo se está acabando: 48 horas antes de que todo el infierno se desate sobre ellos. ¡Gloria a Dios!”, escribió este sábado el mandatario en la red social Truth Social.
La advertencia llega en medio de una fuerte escalada, apenas un día después de que Irán derribara un caza F-15E Strike Eagle en su territorio, con dos tripulantes estadounidenses a bordo. Uno fue rescatado con vida, pero continúa la búsqueda del segundo, cuyo paradero se desconoce.
Casi en simultáneo, un A-10 Warthog fue alcanzado durante una misión de búsqueda y rescate cerca del estrecho. Su piloto se eyectó y fue recuperado en buen estado. Además, dos helicópteros UH-60 Black Hawk que participaban en la operación sufrieron impactos de fuego iraní, aunque sus tripulaciones resultaron ilesas.
Se trata de los primeros derribos confirmados de aviones de combate estadounidenses en esta guerra, que ya lleva casi cinco semanas desde el inicio de la Operación Furia Épica, la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel.
Consultado por NBC News, Trump minimizó el impacto de estas pérdidas. “No, en absoluto. Es la guerra. Estamos en guerra”, respondió, y anticipó que en las próximas “dos o tres semanas” habrá ataques “con dureza” si no se alcanza un entendimiento.
El nudo estratégico: Ormuz y el petróleo
El Estrecho de Ormuz sigue siendo el centro del conflicto. Irán mantiene un control de facto sobre este paso marítimo, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, y ha endurecido su postura.
Un portavoz parlamentario iraní, Abbas Goudarzi, fue contundente: “El Estrecho de Ormuz ya no será un paso de libre navegación”.
Esta situación provocó un fuerte aumento en los precios del petróleo y en los costos de bienes básicos a nivel global. Trump exige que Teherán reabra el estrecho “completamente y sin amenazas” como condición para avanzar en las negociaciones, que la Casa Blanca describe como “productivas”, aunque Irán las ha rechazado públicamente y las califica de “excesivas”.
Fuente: A24