China rechazó el uso del comercio como herramienta de presión política, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con cortar las relaciones comerciales con España por su postura frente a la guerra contra Irán.
La portavoz jefe del Ministerio de Exteriores chino, Mao Ning, afirmó en rueda de prensa que “el comercio no debe ser utilizado como arma ni como instrumento de coerción”, en respuesta a declaraciones del mandatario estadounidense, quien calificó a España como un aliado “terrible” y advirtió que podría “cortar todo el comercio” con el país e incluso imponer un embargo.
La reacción de la segunda economía mundial se produce un día después de que Trump arremetiera contra el Gobierno español por negarse a autorizar el uso de las bases militares de Rota y Morón para operaciones vinculadas a la ofensiva contra Irán.
China denuncia violaciones al derecho internacional
Mao insistió en que los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán “violan el derecho internacional”, postura que Pekín ha sostenido desde el inicio de las operaciones militares. Asimismo, reiteró el llamado al cese inmediato de las acciones bélicas y a la resolución del conflicto por vías diplomáticas.
China ha mantenido una posición crítica frente a la escalada en Oriente Medio, subrayando la necesidad de respetar la soberanía de los Estados y evitar medidas unilaterales que agraven la tensión regional.
España responde y la Unión Europea fija postura
El Ejecutivo encabezado por Pedro Sánchez respondió a las amenazas señalando que Madrid cumple con sus compromisos dentro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte y que cualquier revisión de la relación bilateral deberá ajustarse a la legalidad internacional y a los acuerdos vigentes entre la Unión Europea y Estados Unidos.
Por su parte, la Comisión Europea expresó su confianza en que Washington respete sus compromisos comerciales y aseguró que protegerá los intereses económicos del bloque comunitario ante cualquier medida unilateral.
Fuente: El Nuevo Diario