Argentina, Uruguay y Chile ganan espacio en la reconfiguración de las cadenas globales de suministro

La reorganización de las cadenas globales de suministro continúa abriendo oportunidades para nuevos actores. Un análisis de la consultora británica Verisk Maplecroft señala que Argentina, Uruguay y Chile figuran entre las economías latinoamericanas con mejores perspectivas para atraer inversiones y fortalecer su participación en el comercio internacional. En un contexto donde las empresas buscan reducir riesgos y diversificar sus operaciones.

Según el estudio, la resiliencia se ha convertido en un factor tan relevante como los costos y la eficiencia al momento de definir nuevas ubicaciones para la producción y la distribución. La creciente exposición de puertos, aeropuertos y corredores logísticos a riesgos geopolíticos, ambientales y de seguridad está impulsando a las compañías a replantear sus estrategias de abastecimiento.

América Latina busca posicionarse en la nueva geografía del comercio
El informe destaca que Argentina podría beneficiarse del eventual acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, así como de un posible tratado de comercio e inversión con Estados Unidos. Ambos escenarios favorecerían las exportaciones de minerales críticos, energía y productos industriales, sectores con creciente demanda en los mercados internacionales.

Por su parte, Uruguay aparece como el país con el perfil operativo ajustado por riesgo más sólido de América Latina, mientras que Chile también sobresale por sus condiciones para captar nuevas inversiones vinculadas con la reconfiguración de las cadenas de suministro.

No obstante, la consultora advierte que el Sudeste Asiático continúa liderando como plataforma manufacturera global. Países como Vietnam y Malasia, junto con México y Brasil, ya han captado parte de la relocalización de operaciones derivada de la menor dependencia comercial entre Estados Unidos y China.

Aun así, Verisk Maplecroft sostiene que América Latina cuenta con margen para ampliar su protagonismo, especialmente si logra fortalecer su infraestructura logística, mejorar la conectividad y ofrecer mayor estabilidad para acompañar las nuevas estrategias de abastecimiento impulsadas por las empresas globales.

Fuente: TodologísticaNews

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