La autoridad monetaria sostiene que la evolución reciente del tipo de cambio en República Dominicana responde a factores fundamentales y no a una intervención destinada a impulsar artificialmente la cotización de la moneda local.
De acuerdo con las consideraciones presentadas en el foro Página Abierta, el peso acumula una apreciación de 8.1% desde el cierre de 2025 y de 5.4% en términos interanuales.
Para el Banco Central, estas fluctuaciones son compatibles con los fundamentos macroeconómicos del país.
Más exportaciones, turismo y remesas fortalecen al peso
Uno de los principales factores detrás de la fortaleza del peso dominicano es el aumento de los ingresos de divisas durante el primer semestre del año.
Entre enero y junio, las exportaciones alcanzaron US$8,746 millones, mientras que los ingresos por turismo sumaron US$6,716 millones. A estos recursos se agregaron US$6,291 millones en remesas y US$3,277 millones de inversión extranjera directa.
En conjunto, estas cuatro fuentes generaron alrededor de US$2,800 millones adicionales frente al mismo período de 2025.
El Banco Central considera que este mayor flujo de dólares ha permitido compensar el incremento de la demanda de divisas asociado con una mayor factura petrolera. El resultado ha sido una mayor disponibilidad de moneda extranjera en el mercado y una presión favorable para el peso.
Este comportamiento también se observa en otros países latinoamericanos que operan bajo esquemas de metas de inflación, según la institución.
Desde 2012, República Dominicana aplica este marco de política monetaria. Bajo este esquema, las expectativas de los agentes económicos se orientan progresivamente hacia el cumplimiento de la meta de inflación, en lugar de utilizar el tipo de cambio como principal referencia, como ocurría anteriormente.
El Banco Central descarta que sus compras expliquen la apreciación
Otro elemento destacado por la autoridad monetaria es el cambio en la clasificación del régimen cambiario dominicano.
En 2025, el Fondo Monetario Internacional reclasificó el régimen cambiario del país de administrado a flotación. Esto significa que el valor del peso frente al dólar está determinado principalmente por la oferta y la demanda en el mercado.
En este contexto, las intervenciones del Banco Central tienen como objetivo fundamental reducir los riesgos derivados de episodios de volatilidad excesiva que puedan afectar la inflación o la estabilidad financiera.
La institución enfatizó que durante el presente año ha realizado compras de divisas por US$415 millones, pero no ha efectuado ventas en el mercado spot.
Este dato es relevante frente a las opiniones que atribuyen la actual apreciación del peso a intervenciones directas del BCRD. Según la entidad, sus operaciones no han consistido en ventas de dólares destinadas a provocar una apreciación de la moneda.
La dinámica actual, por tanto, estaría más relacionada con el equilibrio entre la oferta y la demanda de divisas y con el desempeño de los sectores que generan ingresos externos.
Una moneda fuerte en medio de un escenario internacional incierto
El Banco Central también considera que el comportamiento del tipo de cambio debe analizarse a partir de los fundamentos de la economía dominicana y no únicamente desde movimientos de corto plazo.
La institución sostiene que un régimen cambiario flexible proporciona mayor capacidad para absorber choques externos, especialmente en un contexto internacional marcado por incertidumbre y mayores precios de algunas materias primas.
A pesar de estos desafíos, la República Dominicana mantiene, según el BCRD, una posición de fortaleza macroeconómica, respaldada por un crecimiento económico cercano a su potencial y un sistema financiero robusto.
Las perspectivas para el resto del año también apuntan a una continuidad de los principales flujos de divisas. El Banco Central proyecta que la inflación cierre dentro del rango objetivo de 4% ± 1%, con expectativas económicas ancladas en torno a la meta.
Asimismo, estima que el déficit de cuenta corriente se ubicará alrededor de 1.3% del PIB, un desequilibrio que sería financiado casi tres veces por la inversión extranjera directa.
En este escenario, la fortaleza del peso dominicano frente al dólar aparece como el resultado de una combinación de mayor entrada de divisas, fundamentos macroeconómicos sólidos y un régimen cambiario con mayor flexibilidad. Para el Banco Central, mientras estas condiciones se mantengan, la evolución de la moneda seguirá siendo consistente con la realidad económica del país.
Fuente: Mercado