New York Knicks, con el dominicano Karl-Anthony Towns, venció a los Spurs y es campeón de la NBA tras 53 años

Medio siglo de frustraciones y miserias terminaron para los New York Knicks, que se consagraron campeones de la NBA al derrotar 94-90 a los San Antonio Spurs. De la mano de un Jalen Brunson imperial que metió 45 puntos, el equipo de la Gran Manzana liquidó las Finales por 4-1 y alcanzó su primer anillo de gloria desde 1973.

Apenas terminó el partido, miles de fanáticos coparon las calles de Manhattan, Brooklyn y Queens en una fiesta multitudinaria llena de bengalas azules y naranjas. La locura fue total y el alcalde Zohran Mamdani ya anunció en sus redes sociales que el próximo jueves se realizará el tradicional desfile de campeones por las avenidas neoyorquinas.

Celebridades de todo el mundo se sumaron al desahogo colectivo. Desde el cantante Bad Bunny metiendo tuits eufóricos, hasta los actores Ben Stiller y Timothée Chalamet, quienes viajaron los 3.000 kilómetros hasta Texas para alentar al equipo al lado de la cancha, demostrando la increíble pasión que despierta esta franquicia.

El gran héroe de la hazaña fue Jalen Brunson, elegido de manera unánime como el MVP de las Finales. El base, que llegó en 2022 desde Dallas y fue muy criticado en su momento, se quebró en llanto al abrazar a su padre Rick, quien es asistente en el equipo y había perdido las Finales de 1999 justamente contra los Spurs.

“Es todo lo que siempre soñamos”, confesó emocionado Brunson tras recibir el trofeo. Con un juego colectivo tremendo, el base estuvo perfectamente rodeado durante los playoffs por figuras estelares de la talla de Karl-Anthony Towns, Mikal Bridges y OG Anunoby, quienes devolvieron la mística ganadora al Madison Square Garden.

La otra cara de la moneda fue la superestrella francesa Victor Wembanyama, quien no pudo ocultar su enorme frustración tras la derrota. A pesar de registrar 19 puntos y 14 rebotes, el gigante de los Spurs tuvo una noche floja en ataque y admitió con total hidalguía: “Es evidente que yo no estaba preparado para ganar un anillo”.

“Es la mayor lección de mi vida; cometemos demasiados errores y yo cometo demasiados errores”, se sinceró el pivote de 2,24 metros. Además, ‘Wemby’ llenó de elogios al base de los Knicks al asegurar que quiere aprender a mantener la mente fresca y el control absoluto del juego todo el tiempo, tal como lo hace Brunson.

Esta conquista representa el primer título para la ciudad de Nueva York en las principales ligas de Estados Unidos desde la consagración de los Giants en el Super Bowl de 2012. Tras soportar décadas de humillaciones y ver cómo las grandes estrellas los rechazaban, los Knicks demostraron que la paciencia y el orgullo neoyorquino tuvieron su recompensa.

Fuente: TN

Comparte esta noticia