En Miami derribaron, mediante una implosión controlada, un hotel de 23 pisos, construido en el 2000. Estaba situado en Brickell Key y las imágenes de la caída del gigante recorren el mundo.
Se trató de la mayor implosión en Miami en más de una década. Se prohibió a los vecinos que salieran de sus casas, y tuvieron que mantener puertas y ventanas cerradas. El polvo cubrió toda la zona.
¿Qué te parece esta obra de la tecnología, este destruir para construir? Míralo a continuación: