El conflicto bélico en Medio Oriente y sus derivaciones logísticas comienzan a reflejarse con fuerza en los costos del transporte aéreo internacional.
Entre febrero y marzo de 2026, las tarifas de carga aérea general experimentaron incrementos de hasta un 95%, impulsadas por una doble variable: la reducción de la capacidad de bodega disponible y el encarecimiento del combustible.
Según el último reporte Airfreight Insight, publicado este 31 de marzo por la consultora británica Drewry, esta tendencia alcista sostenida amenaza con acercar los fletes a los máximos históricos registrados durante la pandemia de Covid-19 en 2020.
El peso de los recargos
El impacto del conflicto sobre la matriz de costos se nota sobre todo en las tarifas de las rutas clave. De acuerdo con los datos relevados por Drewry, la tarifa en el trayecto que conecta Shanghái con Dubái aumentó un 95% desde el inicio de las hostilidades, cotizando a US$ 8,60 por kilo. La consultora advierte que, de continuar la escalada en los recargos por combustible (fuel surcharges), el flete en esta ruta podría quebrar el récord de US$ 9,40 marcado en 2020.
La presión sobre los costos operativos se explica por el incremento de ciertos componentes tarifarios específicos. En la ruta entre Singapur y Londres, los recargos por combustible registraron un alza intermensual del 290% en marzo. Paralelamente, los recargos por seguridad (security surcharges) se incrementaron un 44% mensual en los embarques consolidados en Dubái y Abu Dabi con destino a Ámsterdam.
Este efecto también se observa en trayectos periféricos: las rutas desde Bombay y Nueva Delhi hacia Madrid mostraron en marzo un aumento intermensual promedio del 27% en las tarifas finales (all-in), traccionado por una suba del 21% en los recargos por combustible.
Restricciones operativas
“El mercado de transporte aéreo de mercancías ha recibido un doble golpe: la reducción de la capacidad efectiva disponible y el aumento de los costos de combustible”, analizó Philip Damas, director de la práctica de logística de Drewry.
La contracción de la oferta de bodega responde a factores de seguridad operativa. El informe detalla que tres de las 20 principales aerolíneas de carga a nivel global —Qatar Airways, Emirates y Etihad— debieron reducir sus operaciones de vuelo en distintas proporciones como consecuencia de las hostilidades. Asimismo, otras aerolíneas que utilizan el espacio aéreo de Medio Oriente como zona de tránsito se vieron obligadas a restringir o desviar sus servicios.
La magnitud de este cuello de botella logístico se dimensiona al analizar la participación de la región en el mercado: las rutas de carga aérea conectadas con Medio Oriente representan el 15,6% del tráfico mundial y concentran el 18,2% de la capacidad global de bodega.
Implicancias para los dadores de carga
La reconfiguración tarifaria presenta un carácter marcadamente generalizado. Damas precisó que “aproximadamente la mitad de las rutas internacionales de carga aérea monitoreadas por Drewry registraron un aumento de precios intermensual del 20% o más en marzo de 2026”.
Frente a un escenario de alta volatilidad, la recomendación técnica de la consultora para los dadores de carga (beneficial cargo owners) y operadores logísticos es integrar herramientas de monitoreo e inteligencia de mercado. Anticipar las fluctuaciones en los recargos por combustible y seguridad resulta fundamental para gestionar los presupuestos logísticos y mitigar el impacto financiero en las operaciones de comercio exterior.
Fuente: TradeNews