La Corte Suprema panameña anuló la concesión por la que la compañía hongkonesa CK Hutchison operaba dos puertos en el canal de Panamá, decisión rechazada por la firma y por el gobierno chino, que prometió «proteger» los intereses de sus empresas.
Este fallo se produce en medio de las reiteradas amenazas del presidente Donald Trump de recuperar esa vía que Estados Unidos construyó y cedió a Panamá, al asegurar que está controlada por Pekín. Ambas potencias son los principales usuarios de esta ruta por la que transita cerca del 5 % del comercio marítimo mundial.
El pleno del alto tribunal panameño declaró «inconstitucionales» las leyes mediante las cuales Panama Ports Company (PPC), filial de CK Hutchison Holdings, controlaba desde 1997 los puertos de Balboa y Cristóbal, situados en sendas entradas del canal, según un comunicado oficial.
La nulidad del contrato había sido solicitada por la Contraloría panameña, que el año pasado presentó dos demandas al considerar que la concesión era «inconstitucional» y se habían generado irregularidades.
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, había considerado también en varias ocasiones que la concesión era fruto de un contrato «leonino» y «contrario a los intereses nacionales». En 2021 se había renovado por otros 25 años.
PPC declaró a primera hora del viernes que el fallo «carece de base jurídica y pone en peligro» no solo su contrato, «sino también el bienestar y la estabilidad de miles de familias panameñas» que dependen de su actividad.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Guo Jiakun, advirtió que Pekín «tomará todas las medidas necesarias para proteger de manera decidida los derechos legítimos y los intereses de las empresas chinas» y se hizo eco de los argumentos de PPC.
También rechazó «firmemente» el fallo el gobierno de Hong Kong, que denunció en un comunicado que «cualquier gobierno extranjero use medios coercitivos, represivos u otros métodos» para interferir en las relaciones comerciales.
Venta en el limbo
CK Hutchison Holdings, creada por Li Ka-shing, el hombre más rico de Hong Kong, es uno de los mayores conglomerados de ese centro financiero semiautónomo chino, que abarca los sectores de las finanzas, el comercio minorista, las infraestructuras, las telecomunicaciones y la logística.
Tras el anuncio desde Panamá, la acción del conglomerado perdió un 4,6% en la sesión de este viernes en la bolsa hongkonesa.
Este fallo en su contra llegó en medio de un demorado proceso de venta de los puertos que Hutchison anunció en marzo de 2025, para ceder su participación en esas terminales panameñas a un conglomerado liderado por la estadounidense BlackRock. Todo ello, como parte de un paquete valorado en 22.800 millones de dólares.
La operación fue vista entonces con buenos ojos por Estados Unidos, pero se ralentizó luego de que China advirtiera que el acuerdo podría perjudicar a sus intereses globales.
Pekín llamó a las partes a actuar con «cautela» so pena de consecuencias legales si procedían sin su autorización.
En abril, la Contraloría panameña, encargada de fiscalizar el gasto público, denunció a Hutchison por supuestamente no haber pagado al Estado panameño 1.200 millones de dólares por sus operaciones.
PPC, en tanto, sostuvo que es «el único operador portuario del país en el que el Estado es accionista» y que pagó al gobierno panameño 59 millones de dólares en los últimos tres años.
Amenazas de Trump
Desde que regresó a la Casa Blanca, Trump sostiene que China controla el canal de Panamá, pese a que la vía marítima es administrada por una institución pública panameña autónoma del gobierno.
«Hemos sido muy maltratados con este tonto regalo que nunca debió ser otorgado. La promesa que nos hizo Panamá no se ha cumplido (…) China opera el Canal de Panamá, y no se lo dimos a China, se lo dimos a Panamá. Y lo vamos a recuperar», dijo el magnate republicano durante su toma de posesión hace un año.
Estados Unidos inauguró la vía en 1914, pero la entregó a Panamá el 31 de diciembre de 1999 en virtud de unos tratados bilaterales que establecen que todos los barcos, independientemente del país que sean, pagarán los peajes con base en la capacidad del buque y su carga.
Panamá ha rechazado la afirmación de que Pekín controle de facto del canal, que gestiona un 40% del tráfico de los contenedores de Estados Unidos, y tomó diversas medidas para apaciguar a Trump.
El canal prevé invertir más de 8.500 millones de dólares en la próxima década para ampliar y diversificar su negocio.
Entre los proyectos, figura la construcción para 2029 de otros dos puertos por 2.600 millones de dólares, y en los que varias empresas chinas han mostrado interés, además de un gasoducto y un nuevo embalse.
Fuente: EFE y Listín Diario