Israel lanzó este sábado un ataque aéreo contra instalaciones en Siria cerca de la frontera con Líbano. Según las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), estas infraestructuras eran utilizadas por Hezbolá para contrabandear armas de Siria al Líbano, lo que constituye una amenaza para el Estado israelí.
La operación se basó en datos de inteligencia que confirmaron el uso activo de estas rutas incluso tras el reciente acuerdo de alto el fuego entre las partes.
Las FDI justificaron la acción señalando que el contrabando de armas viola los términos del alto el fuego y representa un riesgo estratégico.
El ataque ocurre en un contexto de escalada regional, con grupos armados lanzando ofensivas contra el Gobierno sirio en las provincias de Alepo e Idlib, a lo que el Ejército sirio ha respondido con una contraofensiva respaldada por la aviación rusa.
Este ataque pone de relieve las tensiones persistentes en la región y la fragilidad de los acuerdos de tregua, mientras Israel busca neutralizar posibles amenazas provenientes de Hezbolá.
La situación se agrava con los conflictos paralelos en Siria, aumentando la inestabilidad en una zona ya marcada por los enfrentamientos.