El gigante tecnológico chino Xiaomi refuerza su apuesta por la industria automotriz con un objetivo claro para 2026: vender 550,000 vehículos eléctricos. La cifra supone un crecimiento del 34 % frente a los resultados del último ejercicio. La meta fue revelada por su fundador y consejero delegado, Lei Jun, y confirma la ambición de la compañía por consolidarse en uno de los sectores más estratégicos de la economía china.
Según el portal económico local Yicai, la previsión llega en un contexto de reajuste del ritmo de expansión del mercado. Esto ocurre tras un año excepcional, en el que las ventas de los vehículos eléctricos de Xiaomi casi se triplicaron hasta alcanzar unas 410,000 unidades. Este desempeño situó a la firma, tradicionalmente ligada a la electrónica de consumo, en el radar global de la industria automotriz eléctrica.
Xiaomi refuerza su compromiso con el negocio automotriz
Durante una retransmisión en directo, Lei Jun aseguró que la empresa “dedicará más energías al negocio automotriz este año”. La declaración subraya un cambio estructural en la estrategia corporativa de Xiaomi. El directivo añadió que la inversión en investigación y desarrollo (I+D) alcanzará aproximadamente 28,600 millones de dólares en los próximos cinco años.
La inversión no se limitará al lanzamiento de nuevos modelos. También estará orientada al desarrollo de tecnologías clave, como baterías, software de conducción inteligente y sistemas de conectividad. En estas áreas, Xiaomi busca diferenciarse frente a competidores ya consolidados. Desde una perspectiva estratégica, la combinación de tecnología, movilidad eléctrica y marca global refuerza su atractivo para consumidores e inversores.
Ventas récord, pero con una desaceleración estratégica
Aunque el objetivo de 550,000 vehículos eléctricos en 2026 implica un crecimiento significativo, Yicai señala que también refleja una ralentización deliberada. El ritmo es más moderado que el registrado el año anterior. En 2025, Xiaomi vivió un crecimiento explosivo impulsado por su reciente entrada al sector y una fuerte demanda inicial.
Lei Jun explicó que la meta “no debería ser ni demasiado alta ni demasiado baja”. La afirmación apunta a una estrategia de crecimiento más sostenible. En lugar de priorizar solo el volumen, la compañía parece centrarse en optimizar márgenes, fortalecer su marca automotriz y estabilizar la cadena de suministro. Estos factores son clave en un mercado cada vez más competitivo.
SU7 y YU7, los pilares actuales del portafolio eléctrico
Por ahora, Xiaomi no ha anunciado nuevos modelos para este año. Su oferta se apoya en dos vehículos clave. El sedán SU7 debutó en abril de 2024. El SUV YU7 se incorporó al catálogo en junio de 2025. Este último ha mostrado un desempeño especialmente sólido.
En los últimos meses, el YU7 ha concentrado cerca del 70 % de las ventas. Su predominio refleja una tendencia clara en el mercado chino de vehículos eléctricos, donde los SUV ganan terreno por su versatilidad y percepción de mayor valor. Para Xiaomi, este éxito valida su estrategia inicial, aunque también plantea el reto de diversificar su gama a medio plazo.
Un mercado chino cada vez más competitivo
Xiaomi no es la única empresa con objetivos ambiciosos. BYD, el mayor vendedor mundial de vehículos eléctricos, proyecta un crecimiento del 19 % este año. Leapmotor, otra firma emergente del sector, anticipa un aumento de hasta el 40 % en sus ventas. Estas previsiones confirman la intensa competencia del mercado chino.
En este contexto, el objetivo de Xiaomi para 2026 va más allá de una simple proyección de ventas. También funciona como una señal de madurez estratégica. La compañía busca equilibrar expansión, rentabilidad y posicionamiento tecnológico. Ese equilibrio será decisivo para competir con gigantes ya establecidos.
En definitiva, Xiaomi y sus vehículos eléctricos representan uno de los movimientos más relevantes de la industria automotriz china. Cumplir la meta de 550,000 unidades, mantener la confianza del mercado y destacar en innovación será clave para definir su papel en la próxima fase de la movilidad eléctrica global.
Fuente: Mercado