El oficialismo buscará este miércoles darle media sanción al proyecto de reforma laboral. Si bien la Casa Rosada cedió ante algunas demandas de los gremios, igualmente una movilización masiva comenzó en Plaza de Mayo y terminará frente al Congreso.
Ayer, Roberto Aguiar, titular de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) amenazó a los gobernadores que apoyen el proyecto de la Casa Rosada: “Firmarán su sentencia de muerte”, dijo, marcando el tono de la tensión que gira en torno al debate.
La Policía montó un operativo de seguridad especial en un comando unificado con la Ciudad de Buenos Aires que incluye vallas que rodean al Palacio Legislativo y a la Casa de Gobierno.
Tres integrantes de la Policía Federal resultaron heridos y dos manifestantes permanecen detenidos tras los disturbios, hasta ahora. La violencia escaló cuando aparecieron bombas molotov, después de que el enfrentamiento inicial incluyó lanzamiento de piedras y palos a los agentes policiales.
De momentos los conflictos siguen. Los manifestantes rompen las veredas en las calles aledañas al Congreso para tener más piedras para tirar. También están lanzando botellas de vidrio. La Policía responde con gas lacrimógeno además de agua.
Integrantes de la MST y el PTS lanzaron piedras y palos desde detrás del vallado frente al Congreso. Lograron sacar una de las vallas. La fuerza federal permaneció en su posición, sin cruzar el cerco ni producirse contacto directo con los manifestantes.
La respuesta policial se limitó al uso de camiones hidrantes. Algunas columnas de manifestantes se alejaron de los conflictos, mientras que algunas agrupaciones se mantuvieron en la zona de tensión.
Fuente: Infobae