Nazario Mercedes, durante tres décadas, asesinó, al menos, cinco mujeres y dejó por muerta a una sexta.
La penúltima, en 2022, se llamaba Daylyn Darmelin de los Santos. Tenía 23 años cuando salió de su casa. Dejó a sus 4 hijos pequeños y un arroz en la estufa en la vivienda que compartía con su esposo, en el barrio Palero, comunidad Juan Luis. La comida se quemó. Ella no regresó.
Estuvo 2 días desaparecida hasta que, su madre acudió a la vivienda de Nazario Mercedes. Tras romper el candado de la puerta, encontraron allí el cuerpo de Darmelin.

Vendía frituras frente a su casa y, en ocasiones, realizaba trabajo doméstico. Al momento de su muerte había comenzado a trabajar en un comedor. Siempre buscaba contribuir al sustento de su hogar.
A una de sus hermanas le había confesado que mantenía una relación con su vecino Nazario Mercedes, pero quería terminarla. A Nazario lo detuvieron cuando intentaba enterrar el cuerpo de su pareja del momento, Yesica Figueroa.
Mercedes fue condenado el jueves a 30 años de prisión por el Tribunal Colegiado del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de San José de Ocoa, hallado culpable de homicidio, violencia de género y agresión sexual.
¿Por qué la policía no dio con él hasta que dos años después cometió otro feminicidio? ¿No es culpable la institución de tolerar la libertad de un hombre que contaba con gravísimos antecedentes? ¿Es justa la condena de 30 años de prisión?
Resumido de Diario Libre