Era un acróbata alemán, famoso en el mundo.
Trabajó en el circo desde pequeño.
Caminando sobre una cuerda y sin malla de contención cruzó el Támesis, el Golden Gate y las Cataratas del Niágara.
En 1962, en un truco en altura que hacía con su familia murieron su yerno, su sobrino, y su hijo Mario quedó parapléjico.
A los 73 años, en 1978, con artritis aceptó unir caminando sobre una cuerda dos edificios de 10 pisos en San Juan de Puerto Rico.
Los fuertes vientos y su estado físico le hicieron perder la estabilidad.
Cayó y murió ante el horror de los presentes y televidentes.
Se llamaba Karl Wallenda.
¿Conocías esta historia? ¿Te la habían contado alguna vez?