Por Néstor Saavedra
Después de difíciles exámenes de ingreso, Fabián Mrad ingresó a estudiar formalmente la carrera de ingeniería industrial en la Universidad Católica Argentina. Su padre, dueño y activo director de una fábrica de medias en la ciudad de Buenos Aires, era un amante de la naturaleza y pescador.

Fabián se recibió y trabajó durante mucho tiempo en distintos estudios. Mientras tanto, como un hobby, estudiaba técnicas de pintura. Luego empezó a pintar algunos cuadros con diferentes temáticas, como hermosos buses británicos, y los comercializó en un negocio de su barrio.
Hace 12 años, cuando franqueó la barrera de los 50, decidió dedicarse a pleno al arte. Su esposa y dos hijos lo apoyaron, y hoy lo visitamos en su atelier, rodeado de libros, pinceles, acuarelas y colores.
Fabián publicó, en 2025, Escamas y plumas, libro que es, en sus palabras, “un agradecimiento” para la gente que lo ayudó a llegar a este punto de su vida. En sus páginas, de fina encuadernación, y en su atelier, pudimos maravillarnos de sus creaciones: aves, peces, moscas (para pescar)…

Desde esa decisión de vida, Fabián comenzó a vender su material a particulares y empresas, como, por ejemplo, posadas dedicadas a la pesca deportiva. Así sus cuadros han llegado a lugares tan lejanos, como Japón. Además produjo y ofrece un amplio stock de merchandising, como tazas y remeras. Pueden consultarlo y apreciar obras suya en su instagram https://www.instagram.com/fabianmradpinturas