Las empresas de distribución de energía eléctrica dominicanas reportaron un volumen significativo de electricidad no facturada durante los primeros 11 meses de 2025, lo que generó un impacto directo en las cuentas públicas y profundizó el debate sobre la eficiencia
El Ministerio de Energía y Minas de República Dominicana informó que, al cierre de noviembre de 2025, las Empresas Distribuidoras de Electricidad (EDE) registraron pérdidas que alcanzan el 42.9 % de la energía comprada, equivalente a 7,418.6 gigavatios-hora (GWh) no facturados de un total adquirido de 19,091.1 GWh durante los primeros 11 meses del año. Estas cifras reflejaron un impacto directo sobre las finanzas públicas y profundizaron las preocupaciones sobre la eficiencia del sector eléctrico nacional.
Los dominicanos experimentaron múltiples cortes eléctricos y un apagón nacional. Al filo de concluir el 2025, el Ministerio de Energía y Minas informó que el año cerró con hitos relevantes para el sector al registrar una demanda masiva de energía.
Las dificultades estructurales en el sector eléctrico dominicano no son nuevas. La operación de las EDE, entidades responsables de la compra, distribución y facturación de la electricidad en la isla, se ha visto marcada históricamente por elevados niveles de pérdidas técnicas y no técnicas. Las primeras resultan de la antigüedad y precariedad de la infraestructura eléctrica, mientras que las segundas tienen su origen en fraudes, conexiones informales y deficiencias en los sistemas de cobro.
El financiamiento estatal de estas empresas constituye un elemento central en el debate sobre el costo de la ineficiencia. El Ministerio de Energía y Minas confirmó que el Estado cubrió el déficit generado por las EDE mediante cuantiosas transferencias. El Presupuesto General del Estado 2026 asignó 85,150 millones de pesos para atender las necesidades de las distribuidoras, una cifra calculada en base a un supuesto de petróleo a $47.8 dólares americanos por barril. Sin embargo, las proyecciones muestran que el precio de los carburantes será mayor en 2026, lo cual sugiere ajustes futuros en estas transferencias, replicando lo sucedido en el presupuesto revisado de 2025.
Pérdidas persistentes y contraste con otros sectores
El informe detalla que, del 42.9 % de pérdidas, un 38.9 % corresponde a energía no facturada y 4.1 % a energía facturada pero no cobrada. Esto implica que, por cada 100 GWh adquiridos, las empresas dejan de ingresar por casi 43 GWh. El impacto de esta ineficiencia recae en el contribuyente, quien asume el costo de la energía no recuperada mediante el presupuesto nacional.
En contraste, otros sectores clave de la economía dominicana han mostrado balances positivos en el mismo periodo, según datos oficiales publicados en informes económicos recientes. El turismo y las zonas francas cerraron el año con crecimiento e incrementos notorios en generación de divisas y empleo formal, impulsando la recuperación económica de la isla.
En el ciclo fiscal de 2025, la asignación inicial para las EDE fue de 83,360.7 millones de pesos, pero las necesidades reales forzaron una ampliación a 101,985.7 millones tras la revisión presupuestaria.
Fuente: Infobae