En el marco de la lucha contra la inflación, el Gobierno nacional resolvió prorrogar hasta el 30 de junio próximo una serie de beneficios fiscales para la importación de bienes considerados clave, con el objetivo de incrementar la oferta y presionar a la baja los precios internos.
La medida fue dispuesta por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y publicada en el Boletín Oficial. Establece la exención del pago del impuesto a las Ganancias y del IVA para el ingreso al país de alimentos de la canasta básica, bienes de primera necesidad, medicamentos e insumos destinados a pequeñas y medianas empresas (PyMEs).
Condiciones y alcance del beneficio
La medida especial será aplicable únicamente a los importadores que cuenten con Certificado MiPyme vigente al momento de concretar la operación, condición que ARCA fijó como requisito excluyente para acceder a las exenciones.
Desde el Ejecutivo aseguran que la prórroga apunta a reforzar la competencia en el mercado interno, en un contexto en el que buscan consolidar la desaceleración inflacionaria mediante una mayor apertura comercial.
Exportaciones en alza y debate interno
En paralelo, los datos oficiales muestran que en los primeros once meses del año las exportaciones totalizaron US$ 70.235 millones, una cifra significativamente superior a los US$ 60.775 millones registrados en 2024.
Si bien la política de incentivo a las importaciones recibe críticas de sectores industriales, que advierten sobre un posible impacto negativo en la producción local, el Gobierno sostiene que la medida es necesaria para abaratar productos esenciales y mejorar el poder adquisitivo de los consumidores.
Simplificación de trámites y apertura comercial
La prórroga de los beneficios fiscales se complementa con otras decisiones adoptadas por ARCA, como la implementación de un nuevo esquema administrativo que simplifica trámites, ordena procedimientos y digitaliza procesos ante la Aduana, reemplazando formularios impresos por sistemas online.
Este régimen también beneficia a personas físicas que importan productos nuevos o usados para consumo personal, sin fines comerciales ni industriales, y busca modificar la lógica tradicional de gestión documental aduanera.
Especialistas en comercio exterior señalan que estas medidas se inscriben en una estrategia más amplia, que incluye la liberalización paulatina del mercado cambiario y la eliminación de la mayoría de las trabas al comercio exterior, con el objetivo de normalizar el flujo de importaciones y exportaciones.
Fuente: Los Andes