Digitalización total redefinirá el cielo logístico en 2026

El transporte aéreo de carga se prepara para un año de transformación moderada en 2026, en un contexto global donde el crecimiento de la demanda se mantiene, pero a un ritmo más lento que años anteriores.

Según estimaciones de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), se espera que el tráfico de carga aumente alrededor de un 2,6 % en 2026, con variaciones regionales que muestran a Asia-Pacífico liderando la expansión frente a mercados más estancados en otras regiones. Una de las tendencias más destacadas es la continua adopción de tecnologías digitales y automatización en todas las fases de la cadena logística. Sistemas de inteligencia artificial para optimizar rutas, plataformas digitales para gestión de reservas y herramientas predictivas para planificación de capacidad prometen reducir errores, mejorar tiempos de tránsito y agilizar procesos operativos. Esto responde tanto a las exigencias de eficiencia de las líneas aéreas como a las expectativas de clientes cada vez más acostumbrados a información en tiempo real.

La sostenibilidad ha dejado de ser una idea aspiracional para convertirse en un motor estratégico del sector. Ante la presión regulatoria y las metas de emisiones de la industria (como los compromisos de IATA hacia la neutralidad de carbono), las aerolíneas de carga y operadores logísticos están invirtiendo en combustibles de aviación sostenibles, mejoras en eficiencia energética y prácticas operativas verdes. Esto influirá en la planificación de flotas y en la selección de rutas para minimizar la huella ambiental de las operaciones.

El auge del comercio electrónico y la reconfiguración de las cadenas globales de suministro continuará impulsando la demanda de transporte aéreo de mercancías. El crecimiento constante del e-commerce y las expectativas de entregas rápidas han llevado a las aerolíneas y operadores a invertir en capacidad específica y servicios expresos, así como a reforzar redes entre centros de producción, hubs logísticos y mercados finales.

No obstante, el sector afronta retos significativos en capacidad y equilibrio oferta-demanda. A finales de 2025 la capacidad de carga dedicada mostró contracciones en algunos segmentos mientras que la dependencia de espacio en vuelos de pasajeros crece, presionando la flexibilidad de la oferta frente a una demanda que, aunque estable, permanece sensible a factores como las tarifas comerciales y las dinámicas del comercio internacional.

Finalmente, factores geopolíticos y de red global redibujan las rutas y estrategias de crecimiento. Las tensiones comerciales, los aranceles sobre envíos de determinados mercados y los cambios en las estructuras de flujo de mercancías están impulsando una reordenación de corredores de carga, con un enfoque creciente en rutas regionales resilientes y la diversificación de hubs logísticos para mitigar riesgos.

Fuente: MasContainer

Comparte esta noticia