Si alguna vez has sentido que bajar de peso es una batalla cuesta arriba que no puedes ganar solo con «fuerza de voluntad», quiero decirte algo importante: tienes razón.
Como médico, veo a diario que la obesidad no es una elección ni una falta de disciplina. Es una enfermedad crónica y compleja, parecida a la diabetes o la hipertensión.
La Organización Mundial de la Salud la reconoce formalmente como enfermedad. Mi objetivo en este contenido es explicarte qué está pasando en tu cuerpo y, lo más importante, mostrarte que existen soluciones diseñadas para ti, paso a paso.
El «efecto dominó» en tu salud
La obesidad suele traer invitados que no queremos. Al tratarla, no solo buscamos perder libras, buscamos evitar o revertir otras enfermedades como:
- Diabetes tipo 2 (azúcar alta).
- Hipertensión (presión alta).
- Apnea del sueño (dejar de respirar mientras duermes).
- Dolores articulares que te quitan movilidad.
¿Cómo medimos tu salud?
A menudo pensamos en la obesidad únicamente como un tema estético; además de eso, existen otros factores como el exceso de grasa corporal que afecta el funcionamiento interno de tus órganos.
La ciencia nos dice que es una condición multifactorial, o sea, donde influyen tus genes, tus hormonas y hasta tu metabolismo.
¿Sabías que?
No solo miramos el peso. La medida de tu cintura es un «termómetro» vital que nos dice mucho sobre tu salud cardiovascular. Para nosotros los médicos, además del número que marca la báscula, lo que realmente nos preocupa es cómo está distribuido ese peso en relación con tu estatura.
Para entender esto, usamos el Índice de Masa Corporal (IMC), que es como un «mapa» que nos indica en qué zona de riesgo te encuentras:
Sobrepeso: Es una luz amarilla. Tu cuerpo te está dando una señal de alerta para que hagamos cambios antes de que aparezcan problemas mayores.
Obesidad grado I y II: Aquí la luz es naranja. Tu cuerpo ya está haciendo un «esfuerzo extra» para funcionar, lo que cansa a tu corazón y a tus articulaciones.
Obesidad Grado III (Mórbida): Es una luz roja. El riesgo para tu salud es muy alto y es el momento en el que debemos actuar con más firmeza y rapidez para proteger tu vida.
Extracto de: Listín Diario