Del Instagram a la explotación: cayó el creador de «Argentina Casting» por filmar y vender videos de mujeres bajo engaño

La Justicia Federal de Rosario, Argentina, dictó la prisión preventiva por 90 días para G.G.N., un hombre de 30 años acusado de montar un sofisticado esquema de trata de personas con fines de explotación sexual a través de plataformas digitales. La resolución, dictada por el juez Carlos Vera Barros, se dio tras comprobar que el imputado continuó con sus actividades delictivas incluso después de haber sido procesado el año pasado.

Según la investigación liderada por el fiscal general Javier Arzubi Calvo y la PROTEX, el acusado utilizaba la cuenta de Instagram “Argentina Casting” para captar a mujeres jóvenes, principalmente de entre 18 y 19 años.

El esquema criminal comenzaba con la fase de captación, en la que el acusado utilizaba las redes sociales para contactar a mujeres jóvenes en situación de vulnerabilidad económica. Bajo la apariencia de una oportunidad laboral, les ofrecía pagos en efectivo a cambio de filmar videos de contenido sexual. El elemento central para vencer la resistencia de las víctimas era un engaño deliberado: G.G.N. les aseguraba que el material audiovisual se comercializaría exclusivamente en el extranjero, garantizando que nunca llegaría a ser visto en Argentina.

Una vez establecido el contacto, el imputado coordinaba la logística y producción trasladándose personalmente a diversas provincias, entre ellas Buenos Aires, Jujuy, Córdoba y Misiones. Los encuentros se concretaban en hoteles o departamentos de alquiler temporario, donde él mismo realizaba las filmaciones utilizando equipamiento propio. Para reforzar la confianza, solía utilizar identidades falsas y, en algunos casos, obligaba a las jóvenes a firmar documentos cuyos términos no podían revisar ni conservar.

Finalmente, el ciclo de explotación se consolidaba en el entorno digital. El acusado se encargaba de la edición, subida y promoción activa del contenido en plataformas internacionales de venta por suscripción. Al carecer de restricciones geográficas reales, la promesa de «exclusividad para el exterior» resultaba ser falsa: el material terminaba circulando libremente en el país.

Fuente: Radiofónica 107

Comparte esta noticia