Hace un año, el buque Saltoro de Maersk se encontraba varado en alta mar. Una falla en el motor hizo que la embarcación de la firma danesa llegara con un mes de retraso a China, provocando la pérdida de 1.352 contenedores de cerezas chilenas, avaluadas en cerca de US$ 160 millones (valor FOB).
A días de su atraque en el puerto de Nansha, Maersk presentó ante el 5º Juzgado Civil de Valparaíso un procedimiento -regulado en el Código del Comercio- para limitar su responsabilidad al pago de solo US$ 16 millones, un 10% del perjuicio.
En la instancia comparecieron 80 compañías exportadoras, destacando nombres como Garcés Fruit, Dole, Unifrutti, Verfrut, David del Curto, Meyer y Hortifrut. De ese total, 55 lograron acceder a una indemnización, pero lo hicieron únicamente porque contaban con un seguro particular ofrecido por la naviera (“Value Protect”), que les permitió reintegrar el valor de la fruta perdida, pero no los costos. “Mejor un mal arreglo que un buen juicio”, dicen en la industria cuando se recuerda dicha arista del caso. Del total, aún faltarían cerca de US$ 50 millones por indemnizar, concuerdan las mismas fuentes.
El TC declaró admisible el requerimiento en septiembre y, desde entonces, la causa en el 5º Civil se encuentra suspendida, a la espera del fallo del Tribunal.
Fuente: Diario Financiero