Cayó Sebastián Marset, el narco fantasma detrás del tráfico fluvial de drogas en el Cono Sur Americano

Sebastián Marset, el capo narco detrás del tráfico fluvial de drogas, se había convertido en un fantasma. Está prófugo desde julio de 2023 y en las últimas horas fue detenido en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia.

Así lo informaron a LA NACION fuentes oficiales. En la Argentina no figura como buscado en alguna causa originada en nuestro país, pero sus movimientos provocan siempre un interés particular de los investigadores.

La especialidad de Marset, según se desprenden de expedientes judiciales, es mover embarques de drogas en las bodegas de barcos que tienen un largo recorrido fluvial antes de poner proa hacia grandes mercados de consumo de cocaína.

Está acusado de ser uno de los autores intelectuales del crimen del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, que fue ejecutado por sicarios colombianos y venezolanos el 10 de mayo de 2022 en la isla de Barú, en Colombia, donde se encontraba de luna de miel.

La cabeza del Primer Cartel Uruguayo (PCU) fue detenida en el barrio de Las Palmas, ubicado a unos cuatro kilómetros del centro de Santa Cruz de la Sierra. El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, detalló en una conferencia de prensa que el despliegue se realizó a las 03.00 horas del viernes y se intervinieron dos inmuebles, distanciados por pocos metros. “Primero se intervino el edificio donde estaba la seguridad de Marset, neutralizando a varios individuos. Después, se intervino el inmueble donde vivía Marset. No se recurrió a ningún tipo de violencia y él guardo silencio durante todo el proceso”, dijo la autoridad, quien aseguró que la participación de la DEA se limitó al traslado del criminal a EEUU.

El mensaje desde Washington fue otro. La Administración encabezada por Donald Trump vinculó la captura a la alianza en seguridad regional impulsada por el presidente estadounidense. “El Escudo de las Américas está haciendo que nuestra región sea más segura y fuerte”, dijo el Gobierno estadounidense al informar de la captura.

Fuentes: La Nación y El País

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