La policía catalana detuvo este sábado a cerca de 100 personas, una cuarta parte de ellas menores de edad, por su presunta participación en los disturbios registrados por la tarde durante una protesta de jóvenes en el centro de Barcelona, España.
La concentración, convocada a través de las redes sociales bajo el lema “Institut Indignats”, reunió a decenas de jóvenes en la plaza de Cataluña. La consigna hace referencia al movimiento francés “Lycées Indignés”, vinculado a las movilizaciones estudiantiles de las últimas semanas en Francia. La mayoría de los manifestantes vestía ropa negra.
Según fuentes de la policía catalana, los incidentes comenzaron con daños al mobiliario urbano y derivaron en enfrentamientos con la policía, a quienes los manifestantes arrojaron piedras y objetos contundentes. Ante esta situación, los agentes antidisturbios intervinieron para dispersar a los concentrados.
Tras la intervención policial, los manifestantes se dividieron en grupos por los alrededores de la plaza, perseguidos por los agentes, que realizaron cargas contra algunos de ellos.
Los disturbios se intensificaron a medida que avanzaba la tarde, con intentos de saqueo de comercios, rotura de escaparates e incendios de contenedores, mobiliario urbano y toldos de terrazas.
En total, según informó la consellera de Interior de Cataluña, Núria Parlon, fueron vandalizados y saqueados 14 comercios del centro de la ciudad.
En declaraciones a los medios, Parlon sostuvo que los incidentes fueron protagonizados por grupos “no organizados” que, según afirmó, no defendían “ningún derecho”.
Los disturbios ocurrieron en una zona concurrida por ciudadanos y turistas durante la tarde del sábado, a pocos metros de la acampada por el derecho a la vivienda instalada desde hace semanas en la plaza de Cataluña.
También hubo disturbios en Francia
Los incidentes en Barcelona coincidieron con una nueva jornada de movilizaciones en Francia, donde miles de personas salieron a las calles en respuesta a una convocatoria de los chalecos amarillos, sindicatos y agrupaciones estudiantiles. Las manifestaciones reclamaron medidas frente al aumento del costo de vida y mejores condiciones para los estudiantes.
Según informó el ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, las fuerzas de seguridad detuvieron a cerca de 1000 personas durante la jornada. Aunque las protestas fueron mayoritariamente pacíficas, al finalizar se registraron disturbios en París, Lyon, Burdeos y otras ciudades, donde la policía utilizó gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a algunos grupos.
En París, el operativo de seguridad incluyó unos 70.000 agentes, unidades de élite, soldados, vehículos blindados y helicópteros. Además, las autoridades modificaron recorridos y prohibieron algunas manifestaciones para evitar nuevos episodios de violencia, luego de los disturbios de la semana anterior, que habían dejado miles de comercios afectados en todo el país.
Las movilizaciones en Francia se desarrollaron en un contexto de tensión social por el costo de vida y los reclamos estudiantiles. Los organizadores anunciaron nuevas protestas para la semana siguiente, mientras que las principales centrales sindicales convocaron a una huelga general para el 5 de noviembre.
Por TN (Con información de EFE)