El 9 de octubre de 1946, la Argentina elevó al rango de Embajada su representación diplomática permanente ante la República Dominicana, mediante la Ley 12.870. La decisión se produjo durante el primer año de la presidencia de Juan Domingo Perón y marcó un nuevo nivel en las relaciones oficiales entre ambos países.
Pocos días después, el Gobierno argentino designó como primer embajador argentino en República Dominicana a Oscar Eduardo Hasperué Becerra, abogado, profesor universitario y diplomático. El nombramiento se realizó mediante el Decreto 15.103, del 22 de octubre de 1946.
Hasperué Becerra llegó a Ciudad Trujillo —nombre que entonces tenía Santo Domingo (foto de Earl Leaf de la ciudad en 1946)— el 18 de diciembre de 1946, para asumir sus funciones. Ejerció como embajador argentino en República Dominicana entre 1946 y 1948, antes de desempeñarse como representante diplomático en Bolivia y México.
A partir de 1965 se radicó en México. Allí fundó la Casa de Cultura Americana. Desde ella se ocupó de organizar ciclos de formación y desarrolló una amplia serie de publicaciones relativas a la cuestión cultural americana. Falleció en 1977 en Acapulco.
Por Néstor Saavedra