China abre servicio regular de carga por el Ártico hacia Europa

China avanza en la expansión comercial de las rutas marítimas del Ártico con el establecimiento de un servicio regular de carga entre Asia y Europa a través de la Ruta Marítima del Norte (NSR), corredor que se expande por la costa septentrional de Rusia y ofrece una alternativa más corta frente a las rutas tradicionales.

La iniciativa es impulsada por la naviera china Sea Legend Shipping mediante el servicio China-Europe Arctic Express, que conecta Ningbo-Zhoushan, en China, con Felixstowe, en Reino Unido. Para la temporada 2026, la compañía planificó ocho itinerarios entre agosto y octubre, aprovechando el período de mayor navegabilidad del Ártico.

El primer tránsito contempla un recorrido de aproximadamente 21 días, mientras que durante las pruebas realizadas en 2025 un portacontenedores completó la conexión entre ambos puertos en cerca de 20 días.

La principal ventaja de la NSR es la reducción de distancia entre el norte de Asia y Europa. El corredor puede permitir tiempos de tránsito de alrededor de 20 días, brindando una alternativa frente a las rutas que utilizan el Canal de Suez o aquellas que deben desviarse por el Cabo de Buena Esperanza.

La extensión de esta vía adquiere relevancia en un escenario marcado por las disrupciones en corredores estratégicos, los mayores costos operativos y los riesgos geopolíticos que afectan al transporte marítimo internacional. La red también contempla conexiones con otros puertos europeos, entre ellos Róterdam, Hamburgo y Gdynia.

Sin embargo, la Ruta Marítima del Norte todavía enfrenta importantes limitaciones. Su operación continúa siendo principalmente estacional debido a las condiciones del hielo, mientras que la navegación requiere mayores exigencias operativas, seguros especializados y, en determinados casos, asistencia de rompehielos.

A esto se suman factores geopolíticos, debido a que gran parte del corredor se encuentra bajo administración rusa, lo que supone procesos de coordinación y autorización para los operadores, además de consideraciones relacionadas con las sanciones internacionales.

Para China, el desarrollo de esta ruta representa una oportunidad para diversificar sus corredores marítimos hacia Europa y reducir parcialmente su exposición a puntos estratégicos de congestión o interrupciones.

Aunque el volumen movilizado por el Ártico todavía es reducido frente a las principales rutas comerciales mundiales, la puesta en marcha de servicios programados evidencia el creciente interés de las navieras por incorporar nuevas opciones a las cadenas logísticas internacionales.

Más que reemplazar al Canal de Suez en el corto plazo, la expansión de la ruta ártica plantea un nuevo escenario para el transporte marítimo Asia-Europa, impulsado por la búsqueda de menores tiempos de tránsito y una mayor diversificación de las rutas comerciales.

Fuente: Nación Logística

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