El cierre del Paso Internacional Cristo Redentor, también conocido como Paso Los Libertadores, que vinculada a Chile y Argentina, ya lleva 2e días consecutivos generando un fuerte impacto económico y comercial. Las intensas nevadas en la cordillera de los Andes mantienen inhabilitado el principal corredor bioceánico entre ambos países, con más de 2.000 camiones varados, pérdidas millonarias para el transporte de cargas y problemas de abastecimiento de distintos productos, entre ellos, la carne.
Según estimaciones de la Asociación Propietarios de Camiones Mendoza (Aprocam), el sector ya acumula pérdidas cercanas a los 18 millones de dólares, mientras no existe una fecha confirmada para la reapertura del corredor internacional.
Cada camión detenido pierde unos US$450 por día
Desde Aprocam explicaron que mantener un camión inmovilizado implica un costo aproximado de 450 dólares diarios, entre salarios, seguros, mantenimiento, patentes, combustible y otros gastos operativos que continúan corriendo aunque el vehículo permanezca detenido.
El secretario de la Comisión Directiva de la entidad, Ricardo Squartini, señaló que cada unidad afectada ya acumula pérdidas cercanas a los 9.000 dólares desde el inicio del cierre.
Con alrededor de 2.000 camiones imposibilitados de cruzar hacia Chile, el perjuicio económico total para el transporte de cargas ronda actualmente los 18 millones de dólares.
Además de los costos fijos, las empresas transportistas enfrentan otro problema: los camiones permanecen cargados esperando la reapertura del paso, por lo que no pueden realizar nuevos viajes ni trabajar dentro del mercado interno.
“Cada empresa absorbe estos costos y además pierde oportunidades de trabajo. Si los camiones estuvieran vacíos podrían seguir operando en el mercado interno, pero hoy están completamente inmovilizados”, explicó Squartini.
La persistencia de las nevadas, las bajas temperaturas y la acumulación de hielo en alta montaña continúan dificultando las tareas de despeje y mantienen cerrado uno de los corredores comerciales más importantes del Mercosur.
El relevamiento realizado por Aprocam refleja la magnitud del problema. En Uspallata permanecen estacionados alrededor de 600 camiones, distribuidos entre el Área de Control Integrado (ACI) y distintas estaciones de servicio. A ellos se suman entre 800 y 1.000 unidades ubicadas sobre la Ruta Nacional 7, desde el Acceso Sur hasta el Arco de Desaguadero.
Además, unas 1.500 unidades pertenecientes a empresas mendocinas permanecen en sus bases sin iniciar viaje. Las compañías decidieron no enviarlas hacia la montaña para evitar saturar los espacios destinados a los transportistas provenientes de otras provincias.
Desde el sector remarcan que no existe ningún mecanismo para compensar las pérdidas ocasionadas por un cierre provocado por condiciones climáticas.
Las aseguradoras no contemplan este tipo de contingencias y los dadores de carga tampoco asumen esos costos, ya que se trata de un fenómeno meteorológico extraordinario y no de un incumplimiento contractual.
Mientras tanto, las empresas continúan afrontando salarios, seguros, mantenimiento, impuestos y toda la estructura operativa con sus unidades completamente detenidas.
Desabastecimiento de carne y complicaciones para el comercio
El cierre prolongado del principal paso fronterizo entre Argentina y Chile ya comenzó a afectar la cadena de abastecimiento de distintos productos.
Entre los rubros más comprometidos aparece la carne, cuyo transporte hacia el mercado chileno se encuentra seriamente condicionado por la imposibilidad de cruzar la cordillera.
Además, numerosas operaciones de importación y exportación permanecen demoradas mientras crecen los costos logísticos para empresas de ambos países.
La emergencia también tiene un fuerte impacto humano. Cientos de choferes argentinos y extranjeros permanecen desde hace semanas esperando la reapertura del corredor internacional.
Frente a esta situación, Gendarmería Nacional, Aprocam y el Sindicato de Choferes implementaron un operativo conjunto para garantizar al menos una comida diaria a transportistas provenientes de Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Chile.
Según Squartini, hacía muchos años que no se registraba un cierre tan prolongado del Paso Cristo Redentor.
Algunas empresas buscaron rutas alternativas
Ante los pronósticos que anticipaban fuertes temporales en la cordillera, varias empresas decidieron desviar sus cargas hacia otros cruces internacionales, como Pino Hachado y Cardenal Samoré.
Sin embargo, esa alternativa implica recorrer más de 2.000 kilómetros adicionales para llegar a Santiago de Chile, muy por encima de los aproximadamente 400 kilómetros que demanda el recorrido habitual por el Cristo Redentor.
Ese importante desvío obligó a renegociar tarifas y elevó considerablemente los costos logísticos para exportadores e importadores.
Mientras continúan las tareas de despeje, la cuenta oficial del Paso Los Libertadores difundió un impactante video registrado en el sector de los caracoles, donde puede observarse la enorme cantidad de nieve acumulada sobre la ruta internacional.
“Cuando la cordillera habla, solo queda esperar“, señalaron las autoridades al compartir las imágenes, que muestran la magnitud del temporal que afecta a la alta montaña.
Aunque actualmente la acumulación de nieve es menor, los pronósticos anticipan nuevas nevadas durante los próximos días, por lo que las condiciones del camino seguirán siendo evaluadas antes de definir una eventual reapertura.
Sin fecha para la reapertura del Paso Cristo Redentor
Personal de Vialidad Nacional continúa trabajando con maquinaria pesada sobre la Ruta Nacional 7 para ensanchar la calzada y remover la nieve acumulada entre Puente del Inca y Las Cuevas.
Las tareas también buscan garantizar la evacuación completa de habitantes de la zona y restablecer condiciones seguras para la circulación.
En paralelo, continúan los operativos de asistencia para abastecer con alimentos, frazadas e insumos esenciales a las familias de Polvaredas, Punta de Vacas y Puente del Inca.
Las autoridades argentinas y chilenas mantienen un monitoreo permanente del estado del corredor, aunque insisten en que la reapertura dependerá exclusivamente de la evolución del clima y de las condiciones de seguridad en la alta montaña. Mientras tanto, el tránsito internacional continúa siendo desviado hacia otros pasos fronterizos de la Patagonia.
Fuente: La Opinión Austral