República Dominicana continúa fortaleciendo su posición como uno de los principales centros logísticos y comerciales del Caribe. Según la Autoridad Portuaria Dominicana, los puertos de la República Dominicana movilizaron más de 2,2 millones de TEU en 2025, consolidando la posición del país como uno de los principales centros logísticos y marítimos del Caribe.
En este contexto, las empresas buscan construir cadenas de suministro más resilientes y adaptables para responder a un entorno global marcado por la volatilidad, la incertidumbre y cambios constantes en los flujos comerciales.
Con este objetivo, Maersk reunió en Santo Domingo a líderes empresariales, especialistas en logística y tomadores de decisiones de diversos sectores durante el conversatorio ejecutivo “Construyendo cadenas de suministro más resilientes”, un espacio para intercambiar experiencias, analizar tendencias y explorar estrategias que permitan responder con mayor agilidad a los desafíos del entorno actual.
En línea con esta evolución, Maersk continúa ampliando sus capacidades más allá del transporte para desarrollar soluciones logísticas integradas que conectan transporte, almacenamiento, aduanas y herramientas digitales en una sola cadena de suministro, permitiendo a las organizaciones contar con una mayor visibilidad de extremo a extremo, una mejor coordinación entre procesos y una capacidad de respuesta más ágil frente a los cambios del mercado.
“República Dominicana continúa consolidándose como un punto logístico importante del Caribe, y es un momento importante en el que las empresas pueden capturar ese potencial y fortalecer su competitividad, capitalizando las oportunidades de crecimiento por medio de cadenas de suministro capaces de adaptarse rápidamente a los cambios del mercado. En Maersk trabajamos como un socio logístico integral, ayudando a nuestros clientes a mejorar sistemáticamente el desempeño y la resiliencia de sus cadenas de suministro», afirmó Josue Alzamora, director regional de Lead Logistics para Latinoamérica en Maersk.
Según Alzamora, la resiliencia ha dejado de ser una ventaja opcional, para convertirse en una prioridad estratégica. Las organizaciones que logran integrar visibilidad de data, planificación y ejecución están mejor preparadas para responder a disrupciones, optimizar costos, y fortalecer el servicio a sus clientes.
Fuente: El Día