Angola ha dado un paso significativo en su política financiera al autorizar que los bancos comerciales puedan utilizar el yuan chino (renminbi) para cumplir parte de sus reservas obligatorias en moneda extranjera. La medida, aprobada por el Banco Nacional de Angola (BNA) mediante una directiva publicada este mes, sitúa a la moneda china junto al dólar estadounidense, el euro y el rand sudafricano entre las divisas admitidas por el regulador.
La decisión refleja la creciente importancia de China en la economía angoleña. El gigante asiático es uno de los principales compradores del petróleo de Angola y ha financiado durante años importantes proyectos de infraestructuras en el país africano mediante créditos multimillonarios.
Para Pekín, la medida supone un nuevo avance en la internacionalización del yuan. China lleva años impulsando el uso de su moneda en el comercio y las finanzas internacionales con el objetivo de reducir la dependencia global del dólar. La incorporación del yuan al sistema de reservas bancarias de Angola fortalece la presencia de la divisa china en África, una región donde el país asiático ejerce una creciente influencia económica.
En el caso de Angola, el impacto puede ser especialmente relevante. Los bancos que operan con financiación, importaciones o pagos vinculados a China podrán mantener más activos denominados en yuanes, reduciendo costes de conversión y su dependencia del dólar en determinadas operaciones. Además, la medida podría facilitar la gestión de parte de la deuda y de las relaciones comerciales con empresas chinas.
Sin embargo, los expertos destacan que no se trata de una sustitución del dólar. La moneda estadounidense continúa siendo la principal divisa de reserva y de comercio internacional, mientras que el cambio angoleño afecta únicamente a las reservas obligatorias que los bancos mantienen ante el banco central, tal y como han informado en la directiva DME n.º 05/2026 del Banco Nacional de Angola.
La decisión llega además en un momento políticamente sensible. Angola celebrará elecciones generales en 2027 y la evolución económica será uno de los principales temas del debate nacional. Si la apertura al yuan contribuye a mejorar la liquidez del sistema financiero, abaratar operaciones comerciales y reforzar la estabilidad monetaria, el Gobierno podría presentar la medida como una muestra de diversificación económica y fortalecimiento de las relaciones internacionales. Por el contrario, un aumento de la dependencia financiera respecto a China podría alimentar críticas de sectores de la oposición.
Fuente: AS USA Latino