El cruce de buques a través del estrecho de Ormuz repuntó tras el breve levantamiento del bloqueo. Se registraron 71 tránsitos confirmados entre el 19 y el 21 de junio, alcanzando un punto máximo de 35 cruces el 20 de junio, según datos de MarineTraffic.
Lo anterior también implicó un mayor número de navíos transitando con su Sistema de Identificación Automática (AIS) activo, lo que apuntó a una mejora gradual en la confianza de los operadores.
A pesar de esto, el tráfico no se normalizó por completo. La plataforma de seguimiento de naves señaló que la actividad se mantiene por debajo de los niveles previos a la crisis.
Lo tratado debido a que múltiples buques continúan utilizando patrones de ruta iraníes o las llamadas “rutas oscuras”, en las que las unidades limitan o apagan la visibilidad de su AIS, debido a preocupaciones de seguridad.
Sin embargo, la incertidumbre vuelve a regir sobre el estrecho de Ormuz, ya que las fuerzas militares de Irán anunciaron el sábado 20 de junio su cierre por supuestas violaciones al acuerdo de alto el fuego firmado por Washington y Teherán. Esto fue posteriormente desmentido por el Comando Central de Estados Unidos (Centcom).
La vía navegable es fundamental para el comercio energético mundial. Los flujos de petróleo a través de la misma promediaron los 20 millones de barriles por día en 2024, lo que equivale a cerca del 20% del consumo mundial de combustibles líquidos derivados del petróleo, según la Administración de Información de Energía de EE.UU. (EIA) y la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
Aunque la flexibilización de las restricciones permitió -en su momento- que más buques reanudaran el paso, la incertidumbre diplomática sigue pesando sobre los armadores, aseguradores y fletadores.
Las labores de desminado también continúan incompletas, lo que hace que los operadores se muestren cautelosos a la hora de retomar plenamente los patrones de ruta normales.
Fuente: Portal Portuario