Un tribunal de la República Dominicana condenó a tres meses de cárcel a la presentadora Tamara Martínez por atentar contra el honor y la dignidad de la comunicadora Gabi Desangles. La decisión responde a una demanda por difamación e injuria que Desangles interpuso tras una serie de declaraciones públicas emitidas por Martínez.
Entre otros cuestionamiento, Tamara dijo que «el día de su boda ella le dio sexo oral a su jefe», como una manera de insinuar que su éxito y crecimiento profesional dependían de favores sexuales y no de sus méritos. ¿La decisión del tribunal es un freno legal a los rumores en medios digitales o una medida desproporcionada?