Los acuerdos firmados por el gobierno: más en casa que en el exterior

En un año y medio con muchos viajes al exterior, así como el recibimiento de múltiples actores extranjeros, el presidente, o alguien de su gabinete, firmó al menos 12 acuerdos buscando “beneficios” para el país. Ferias, oficinas y el Palacio Nacional dieron sede a la docena de rúbricas alcanzadas desde el año 2025.

Tras un conteo realizado por este medio, así como el calendario internacional que tuvo Abinader durante 2025, se puede observar un mandatario en movimiento casi permanente y, al mismo tiempo, una cantidad de firmas exteriores más bien corta.

En todo el año 2025, los documentos que el presidente rubricó o encabezó en persona fuera del país caben en una mano. En Niza, en junio, durante la tercera conferencia de la ONU sobre el océano, lideró un plan regional contra el sargazo junto a Francia, Costa Rica y México: un compromiso político, no un tratado.

Días más tarde, en Brasilia, en el Palacio de Itamaraty y al lado de su homólogo brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, se firmaron dos memorandos de entendimiento: uno sobre gestión pública y otro sobre formación diplomática, durante la Cumbre Brasil-Caribe.

No obstante, lo revelador no es lo que se firmó afuera, sino lo que no. Abinader viajó a San Juan para la juramentación de la gobernadora de Puerto Rico; a Georgetown, a la conferencia energética de Guyana, donde fue a exhibir avances de acuerdos viejos; a Washington, a un encuentro estratégico con el secretario Marco Rubio y a recoger un premio; a Montana, a un foro privado; a Nueva York, a la Asamblea General de la ONU. Una agenda intensa internacional, con pocos papeles firmados.

La verdadera contabilidad del año está en suelo dominicano y, en buena parte, en manos de sus ministros. El acuerdo más visible aterrizó en octubre: el memorando con la compañía NVIDIA para levantar la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial, un centro de excelencia y una fábrica nacional de IA, presentado en el Palacio Nacional con el presidente al frente, pero rubricado por el ministro José Ignacio Paliza.

En noviembre llegaron dos seguidos: Primero, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, viajó a Santo Domingo para firmar con el canciller Roberto Álvarez, y con Abinader como testigo, una declaración de intención sobre preparación ante desastres, innovación agrícola, educación y vigilancia con drones. El presidente la resumió como una relación «más efectiva y eficiente» entre ambos gobiernos.

Poco después, Punta Cana fue sede del ICAN (International Civil Aviation Negotiation Event), el mayor evento mundial de negociación aérea: 35 mesas, 20 instrumentos bilaterales suscritos, un acuerdo con el Estado de Catar y nuevos convenios de servicios aéreos con Omán, Paraguay, El Salvador, Grecia y Eswatini. Lo encabezó la Junta de Aviación Civil.

Antes, en enero, el ministro de Turismo, David Collado, regresó de Madrid con la cifra de US$6,750 millones en compromisos de inversión cerrados en FITUR, más acuerdos con distintas aerolíneas. Otra vez, lejos de las giras presidenciales.

El resto del calendario lo completó lo institucional: el entendimiento con Estados Unidos para sumar un agente del CBP a la Policía Nacional, anunciado en febrero junto a Rubio; la hoja de ruta con la Agencia Francesa de Desarrollo, firmada por la cancillería en marzo; la declaración conjunta con el homólogo ecuatoriano Daniel Noboa en Punta Cana, en mayo, para abrir una negociación comercial; un acuerdo turístico con Argentina y el respaldo humanitario al contingente keniano de la misión en Haití.

En lo que resta del presente año, aparecen las firmas para el bloque petrolero Berbice en Guyana, el puerto digital con Google, el proyecto espacial de Pedernales y una cumbre antidrogas en Miami.

Fuente: Listín Diario

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