Un avión de la aerolínea Ryanair ha sido incautado temporalmente por orden judicial tras la denuncia de una pasajera que no había recibido la indemnización que le correspondía por un vuelo con destino a Mallorca.
El incidente se produjo el 9 de marzo de 2026 en el aeropuerto de Linz, en Austria, cuando un agente judicial subió a bordo de un Boeing 737 de la compañía para ejecutar una orden de embargo. La decisión llegó después de que la aerolínea no pagara 890 euros en concepto de compensación, intereses y gastos legales a una pasajera afectada por un importante retraso en su vuelo.
El origen del conflicto se remonta a julio de 2024, cuando la mujer debía viajar desde Austria hasta Palma de Mallorca junto a dos acompañantes. Sin embargo, el vuelo sufrió un retraso de más de 13 horas, lo que obligó al grupo a comprar billetes alternativos para poder llegar a su destino.
Aunque la compañía devolvió el precio original del billete, no pagó la diferencia del nuevo vuelo ni la compensación solicitada por la pasajera. Tras varios intentos fallidos de reclamación, la afectada decidió acudir a los tribunales, que finalmente le dieron la razón.
El embrago judicial que niega Ryanair
La orden judicial permitió a un agente de justicia acceder al avión cuando se encontraba estacionado en el aeropuerto de Linz. Allí colocó una pegatina oficial de embargo, una señal que indica que el bien queda bajo control judicial hasta que se pague la deuda.
Según explicaron fuentes aeroportuarias, el funcionario incluso intentó cobrar la cantidad directamente a la tripulación. Sin embargo, esto no fue posible porque los vuelos de Ryanair operan sin pagos en efectivo a bordo, por lo que el dinero no pudo abonarse en ese momento.
A pesar del embargo, el avión pudo continuar su operación y despegar posteriormente según lo previsto. No obstante, la aeronave queda bajo control judicial hasta que se salde la deuda. Si la compañía no pagara la cantidad reclamada, incluso podría llegar a subastarse el avión para cubrir el importe, aunque este tipo de situaciones son extremadamente raras.
Por su parte, Ryanair ha negado que alguno de sus aviones haya sido incautado oficialmente y ha asegurado que las informaciones que hablan de embargo no son correctas, aunque no ha aclarado si la deuda ya ha sido pagada.
El caso ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre los derechos de los pasajeros aéreos en Europa, donde la normativa comunitaria permite reclamar compensaciones económicas cuando los vuelos sufren retrasos prolongados.
Fuente: As USA Latino